POLÍTICA Y GOBIERNO

Hizo el oso y se degradó

 

 ¿No te parece que es una vergüenza para el hombre

que le suceda lo que al más irracional de los animales?

Sócrates.

Jorge Carrillo Olea

Dónde meteremos la cabeza todos de pura vergüenza, todos, sí, todos. No solamente los asociados al PAN. No, todos los mexicanos, si bien los excesos en toda descompostura y charlatanería están a cargo de ese partido. Los desarreglos perredistas como los de la delegación Coyoacán o los priistas de Tabasco, por lo menos, no están a cargo de supuestos semidioses.

Ver envuelto en un merengue tan manoseado a quien creyó que podía ser presidente de la república, el senador de la república Cordero  —que ésa es su dignidad— el ilustrado profesor del ITAM, el que aseguraba que los mexicanos podrían vivir con 6 mil pesos no puede más que dar mucha vergüenza.

Ver también que por unos cientos de miles pesos un profesionista, que siendo hermano de la esposa presidencial no controló su insalubre ímpetu de lactar, para unos es un acto de llana y simple vulgaridad, pero para otros es una vergüenza nacional.

El embute senatorial dispensado para amarrar el liderazgo fue de casi 400 mil pesos por escaño que sólo dos rechazaron; la aviaduría de casi 200 mil al cuñado real y el préstamo de más de 300 mil al mismo Juan Ignacio Zavala, fueron elementos del  concepto de buena administración del augusto señor. Él en su fragilidad rechaza toda responsabilidad, pero es válido preguntar: ¿que no era él el jefe?

Hizo todo esto como generoso dirigente, como benefactor o como beneficiario. Increíble, lo estelarizó quien fue un ante-pre-candidato a la Presidencia de la República, el mismo que se presentó a avalar su aventura senatorial con la sólida credencial de haber sido ¡secretario de Hacienda!

Paso revista a mis recuerdos de los secretarios que de lejos y de cerca conocí: Antonio Carrillo Flores, Hugo Margáin, David Ibarra, Gustavo Petriccioli, Pedro Aspe, Mario Ramón Beteta, Francisco Gil, Antonio Ortiz Mena, y mejor le paro. Veo que ninguno de ellos, absolutamente ninguno es imaginable haciendo un oso como el del señor senador de la república doctor Ernesto Cordero.

¡Cómo se degradó!, tanto con lo que hizo como con lo que no hizo pero que él mismo resaltó con tanta vulgaridad e imprudencia. Se quejó de que todo era una maniobra para dañar su buena imagen, siendo que él mismo, si existió, la hizo pedazos con su imprudencia. Pero ojo: seguirá siendo senador por casi seis años.

Como un Titanic mexicano, el PAN se hunde. Perderá en una semana hasta la ropa interior y ya se anticipa que echará la culpa al PRI. Una tabla de salvación o de media salvación sería que ganara las apretadas elecciones de Baja California. Le sería bueno pues si, como se espera, la elección además de apretada fuera transparente lograría un símbolo de que algo, de algún modo, sería posible rescatar. En un sistema político siempre será útil una oposición fuerte. Es la demostración de cómo opera una democracia. Una oposición débil o ninguna, como en nuestro pasado, conduce a una dictadura, como quiera que se le quiera llamar.

En este insólito enredo perdieron cara los panistas. Perdieron sus protagonistas principales, pues se justificó con creces el concepto ya tan pobre que la opinión pública tiene de los legisladores. El Senado como institución se devaluó y, visto desde lejos… también perdió México al ratificarse como espacio propicio para las desvergüenzas.

****

…Suspensivos. ¿Cuándo y en qué sentido habrá una definición oficial sobre qué son los guardias comunitarios? ¿Son facinerosos armados y antisociales? ¿Son benefactores  del pueblo? Responden a intereses distintos, son heterogéneos, merecen atenciones y aplicar criterios distintos. ¿En qué sentido y cómo y cuándo se operará la decisión que sea?

hienca@prodigy.net.mx