Ángela Bachiller se convirtió en la primera concejala con síndrome de Down en España, concretamente en el Ayuntamiento de Valladolid, que tiene 311 mil habitantes.
En medio de una gran expectación y admiración Bachiller juró su cargo ante los vallisoletanos por su “valentía! Y sus años de lucha por la normalización e integración de personas con discapacidad.
La joven auxiliar de administrativa, sentada en los escaños del Paritod Popular (PP) del Ayuntamiento de Valladolid, con su recién estrenada medalla de concejala en el cuello, dio la imagen de igualdad, de ser una edil más, “preparada”, “educada” “discreta”, como la definió su madre Isabel Guerra.
Bachiller juró lealtad al rey Juan Carlos I y cumplir la constitución ante las cámaras y los flashes de muchos medios interesados en registrar el momento.
Ángela Bachiller se presentó a las últimas elecciones municipales de Valladolid -mayo 2011-en la lista del PP, y tras la dimisión del concejal Jesús García Galván, imputado en un caso de presunta corrupción urbanística, se presento la ocasión para que ocupara la vacante que dejaba.
“Gracias por todo, por haberme dado la confianza”, dijo al término del pleno, en una rueda de prensa acompañada del alcalde de Valladolid, Javier León de la Riva, una “emocionada” Bachiller, a quien los nervios propios del momento no le dejaron decir nada más.
León de la Riva señaló que el caso de Bachiller es un ejemplo de la política del ayuntamiento a favor de la integración de las personas con discapacidad, y recordó que ya en la anterior legislatura contó entre sus ediles con el primero en silla de ruedas en España.
Su familia “ha luchado desde el minuto uno en el que nació”, dijo la madre de la concejala y quien en el momento de traerla al mundo se dijo que se daba “un día para llorar y toda una vida para trabajar”.
Isabel Guerra, enfermera de profesión, se mostró orgullosa de su hija, por su “valentía” y por “no tirar la toalla” en lo que hace, aunque reconoció que nunca se imaginó que llegaría a ser concejala.
