Alrededor de 220 piezas religiosas, que datan de los siglos XVII al XX de la catedral de Tepic, han sido incorporadas al Programa de Catalogación y Registro de Arte Sacro, realizado por especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), con un avance del 80 por ciento.

El arquitecto Othón Yaroslav Quiroga, titular del Centro INAH en esa entidad, informó que esta labor se emprendió el 20 de noviembre de 2012 y continúa hasta la fecha. Se prevé terminar en septiembre próximo, con la integración al catálogo de piezas de herrería, obras en vitral y campanas.

Refirió que el registro consiste en “levantamiento fotográfico de cada obra, recuperación de datos, como dimensiones, localización, ubicación dentro del inmueble, técnicas de manufactura, materiales, registro de marcas de procedencia o firmas (en caso de contar con ellas), estado de conservación del objeto, así como algunos datos descriptivos referentes a la iconografía o usos del bien”.

Dentro de los objetos, se han identificado obras de los pintores José Manuel Carnero y Carlos Clemente López, artistas de los siglos XVII y XVIII, cuyas firmas fueron encontradas en una obra alusiva a la Pasión de Cristo, y en un cuadro sobre Santa Rosa de Lima. Asimismo, en una tercera pintura que muestra la Crucifixión de Cristo, se localizó la firma del realizador (Pascual) aunque se desconoce hasta el momento a qué artista en específico se refiera, conserva el año de su creación, correspondiente a 1704.

Por otro lado, el restaurador Daniel Gallo refirió que algunos de los bienes requieren intervención inmediata, como lo es, un órgano de madera que presenta deterioros y necesita ser trabajada de forma prioritaria, por lo que actualmente se gestiona el proyecto de restauración.

Sin embargo, el especialista del INAH señaló que la mayoría de los objetos se encuentran en buen estado, sin embargo, algunos de ellos poseen deterioros por uso y paso del tiempo, por ejemplo los textiles, manteles e indumentaria religiosa (corporales, manípulos, capas pluviales y casullas). También pinturas de caballete (que datan de los siglos XVII al XX) y esculturas que presentan repintes y ataque de insectos.