Después del cérvicouterino

Gabriel Gutiérrez

De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud, el cáncer de mama es el tumor maligno más frecuente en el mundo y se calcula que cada año se diagnostican un millón 200 mil nuevos casos de cáncer de mama. Por su frecuencia cada vez mayor, el cáncer de mama es actualmente uno de los principales problemas de salud de la mujer mayor de 40 años.

En México es la segunda causa de muerte por cáncer después del cérvicouterino. El creciente aumento de la enfermedad se encuentra estrechamente relacionado con el envejecimiento de la población y con una mayor prevalencia de los factores de riesgo de la población femenina. Por tanto, es muy importante las medidas preventivas y de detección temprana.

Los especialistas del Instituto Mexicano del Seguro Social señalan que el programa mas efectivo para detectar cáncer de seno a tiempo tiene tres pasos.

1. Un examen clínico del seno realizado por un profesional médico por lo menos cada tres años a partir de los 20 años y una vez al año a partir de los 40.

2. Una mamografía o radiografía del seno todos los años a partir de los 40. Si se tiene menos de 40 años, pero hay antecedentes de cáncer de seno en la familia, preguntarle al médico cuándo se debe comenzar a hacer una mamografía y con qué frecuencia.

3. Exámenes de autoexploración mensuales del seno a partir de los 20 años. El examen de autoexploración sólo toma unos minutos, pero puede ser el mejor tiempo invertido de tu vida.

Autoexploración

Cuando aparece un nódulo nuevo puede tratarse de un quiste inofensivo lleno de líquido o de una formación no cancerosa de tejido fibroso. También puede ser un tumor maligno o canceroso. En realidad, la mayor parte de los cambios que se encuentran durante una autoexploración no son cancerosos. Todas las mujeres al cumplir los 20 años deben comenzar a hacerse un examen de autoexploración por lo menos una vez al mes. El mejor momento para hacerlo es al finalizar el periodo menstrual, cuando los senos están menos sensibles. Si ya no estás menstruando, realiza el examen el mismo día del mes todos los meses. Es decir, si escoges el primero del mes, que sea el primero del mes para todos los meses consecutivos. Las madres que están amamantando deben hacerse el examen después de haber alimentado al niño.

La autoexploración consiste de dos etapas

Mirando: usa un espejo lo suficientemente ancho para ver todo tu pecho. Observa la forma, el tamaño, el color y la textura de la piel de tus senos. Primero con los brazos cayendo hacia los lados y después con los brazos alzados. Es normal que un seno sea más grande que el otro.

Debes llegar a un punto en donde puedes determinar lo que es normal en tus senos de manera que puedas detectar cualquier cambio inmediatamente. Con las manos en la cintura, ejerce presión hacia abajo para tensar los músculos del pecho e inclina la parte superior del torso hacia delante. Esto te ayudará a detectar las depresiones, la sensación de tirantez en la piel o el pezón, que puede ser causada por un tumor que esta creciendo.

Palpando: Se lleva a cabo de manera más efectiva acostada. Coloca una toalla doblada o una almohada debajo del hombro. Extiende el brazo hacia fuera formando un ángulo de 90 grados de modo que la mano quede justo arriba de tu cabeza. Esto es para extender el tejido del seno en forma más uniforme. Examina todo el pecho incluyendo aquellos lugares donde pueda haber tejido de seno, desde la axila hasta el esternón y desde la clavícula hasta la línea del sostén. Utilizando tres dedos, recórrelos a través de tu busto en movimientos circulares pequeños. Asegúrate ejercer presión en forma ligera, moderada, y firme. Esto permitirá examinar todo el espesor de tu seno.

Usa las yemas de tus dedos porque estas son más sensibles que las puntas. Al mover la mano, no levantes los dedos de la piel, mantenlos en el seno para evitar que alguna parte quede sin examinar.

Mamografías

Una mamografía es un examen que se hace para buscar anomalías, o problemas, en los senos de una mujer. El examen utiliza una máquina especial de rayos x para tomar imágenes de ambos senos. Los resultados quedan registrados en una placa fotográfica que su proveedor de atención médica puede examinar.

Las mamografías buscan detectar nódulos y cambios en los tejidos del seno que con el tiempo pueden convertirse en problemas. Pueden descubrir pequeños nódulos o masas que ni un proveedor de atención médica ni una mujer pueden palpar al hacer un examen físico del seno. Los nódulos o masas en los senos pueden ser benignos (no cancerosos) o malignos (cancerosos).

Si se descubre un nódulo, el proveedor de atención médica pedirá una biopsia, que es un examen para el cual se extrae una pequeña cantidad de tejido del nódulo y del área adyacente al mismo. El tejido se envía a un laboratorio para buscar indicios de cáncer o de cambios que indiquen la probabilidad de que este vaya a ocurrir. La detección temprana del cáncer de seno significa que la mujer tendrá más posibilidades de sobrevivir la enfermedad. También existen más opciones de tratamiento cuando la enfermedad se detecta en forma temprana.