RIO DE JANEIRO, 15 jul (Xinhua) — La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) envió este lunes una solicitud oficial a la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) para sacar del estadio Mineirao la disputa del partido de vuelta de la final de la Copa Libertadores de América entre el Atlético Mineiro local y el Olimpia paraguayo, que se jugará el 24 de julio próximo.

La Conmebol exige que las finales de la Libertadores se celebren en estadios con capacidad para recibir a un público de al menos 40.000 personas, y, por lo tanto, se negó a permitir que el equipo brasileño juegue en su estadio Independencia -con capacidad para un público de 26.000 personas-, donde actuó hasta ahora, en el torneo continental, al envés del Mineirao, con capacidad para 63.000 personas.

Según la nota de la CBF, la decisión de la Conmebol es injusta puesto que el partido de ida de la final se disputará el miércoles en el estadio Defensores del Chaco, de Asunción, cuya capacidad es de 32.000 personas.

El documento enviado este lunes es la oficialización de la postura divulgada el sábado por el presidente de la CBF, José Maria Marín, quien argumentó que el estadio Independencia “es la casa del Atlético Mineiro y es en su estadio que debe disputar la final de la Copa Libertadores, así como el Olimpia jugará en su casa, el Defensores del Chaco, que tampoco tiene capacidad para 40.000 personas”.

Marín ya anunció que viajará a Asunción para seguir el partido de ida y agregó que aprovechará el hecho de que la sede de la Conmebol está ubicada en la misma ciudad para reforzar personalmente la solicitud.

Según el portal GloboEsporte, la alegación de la Conmebol para permitir que la ida se juegue en el Defensores del Chaco es que este es el estadio con más capacidad de público de Paraguay.

El deseo del Atlético Mineiro de jugar la final en el Independencia se debe más a una superstición, ya que el equipo mantiene un invicto de 38 partidos en casa.

No obstante, en términos financieros, en caso de que logre el permiso de la Conmebol de jugar en el Independencia, el club se perderá la posibilidad de obtener la recaudación más grande de la historia del fútbol brasileño, algo estimado en unos ocho millones de reales (unos 3,5 millones de dólares).

Según el director de fútbol del “Gallo”, Eduardo Maluf, el ingreso debe ser récord ya que se trata de la disputa por un título inédito en la historia del club. “Tenemos que parar de reclamar del Mineirao. Va a ser excelente y habrá una presencia masiva de la hinchada”, aseguró.

La mayor ganancia ya alcanzada en un solo partido del fútbol brasileño -6,948 millones de reales – fue la del partido entre Santos y Flamengo, disputado en el estadio Mané Garrincha, de Brasilia, en la primera fecha del Campeonato Brasileño de 2013 y que también ha marcado la despedida del astro Neymar, fichado por el Barcelona.