Este jueves, 11 de julio, se conmemora el “Día Mundial de la Población”, con la finalidad de hacer conciencia sobre las consecuencias que podría tener la magnitud multimillonaria de habitantes en la tierra.

Cabe destacar que esta fecha fue establecida por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, en virtud de que el 11 de julio de 1987 la población en el planeta alcanzó la cifra de cinco mil millones de habitantes.

Cada año, la celebración aborda un tema específico vinculado al desarrollo social. En 2013 el tema para abordar es “Embarazo en la adolescencia”.

De acuerdo con cifras de las ONU, unas 16 millones de mujeres menores de 18 años dan a luz cada año. Otras 3.2 millones se someten a abortos en condiciones inseguras.

La gran mayoría -cerca del 90%- de las adolescentes embarazadas de los países en desarrollo están casadas. Para muchas, el embarazo no es una decisión, sino consecuencia de la discriminación, de la violación de sus derechos (incluido del matrimonio infantil), el resultado de una educación inadecuada o de la coerción sexual.

Es de resaltar que el aumento de la población mundial a 7 mil millones en 2011 (en 1950 era de 2,5 mil millones) ha tenido profundas consecuencias para el desarrollo.

Un mundo de 7 mil millones, supone tanto un desafío como una oportunidad con repercusiones en la sostenibilidad, la urbanización, el acceso a los servicios de salud y el empoderamiento de los jóvenes.