Marco Antonio Campos
Marco Aurelio Carballo
A cincuenta años (1963) de haber sido publicada Los recuerdos del porvenir, la novela de Elena Garro (1920-1998), el ensayista y poeta Marco Antonio Campos escribió que Elena Garro, “de una inteligencia y talento privilegiados dejó para siempre varias obras inmarchitables, muy en especial Los recuerdos del porvenir, alucinante, estremecedora. Es una novela que leemos en vilo a lo largo de sus 300 páginas, y la cual crea de continuo «una sed de maravillas», como dirían Bourneuf y Quellet”. Campos afirma que la novela es más notable en la primera de sus dos partes. Se ha documentado, agrega, la honda huella que tuvo en varias vías del libro de Elena el Pedro Páramo de Juan Rulfo. “Yo diría”, señala Campos, “que es más notoria en la primera de las dos partes en que se divide la novela, pero no afecta en nada la singularidad y grandeza de la ficción”. La idea de un pueblo dominado por un hombre, un hombre hecho de manera casi íntegra para el mal, en la novela de Rulfo es un cacique, Pedro Páramo; y en la de Elena Garro, un joven general callista, Francisco Rosas. Elena Garro le declaró a Emmanuel Carballo que al redactar la primera versión de la novela lo hizo como un homenaje a Iguala, Guerrero, “a mi infancia y a aquellos personajes que admiré tanto”. El calor opresivo y sofocante del trópico en el que los habitantes se hunden corre parejo con la atmósfera política que sufren cotidianamente. Campos escribe que en los hechos conviven imágenes y escenas de un realismo estremecedor con imágenes y escenas de realismo mágico, como el pueblo, el cual es testigo y memoria, voz única y coro, el cual muchos años después relata lo que sufrió en la Revolución a causa de los zapatistas y carrancistas. Marco Antonio Campos, concluye su texto, publicado en La Jornada Semanal así: “Es acaso Isabel Moncada, al menos para mí, la figura más atrayente de la novela, y hace recordar en su temperamento ferozmente autodestructivo y autolesivo a Alejandra (personaje) de Sobre héroes y tumbas, sólo que Isabel se convierte en piedra y Alejandra en Cenizas. El pueblo le quedaba pequeño, la ahogaba, a Isabel, pero nunca supo huir de él. Por su naturaleza o por el mero gusto de la degradación.
Los garbanzos
Elena Paz Garro (73 años), hija de Octavio Paz y de Elena Garro, dijo que tiene lista la segunda parte de sus memorias, y sobre Los recuerdos del porvenir comentó que su madre la escribió cuando era adolescente. Son recuerdos de ella. De la infancia. Su obra no ha sido suficientemente valorada. Sin embargo, reconoció que era la primera vez que le hacían un homenaje a su madre como el que se efectuó en Bellas Artes al cumplirse 50 años de la publicación de Los recuerdos del porvenir.
