Hace 4 mil millones de años su atmósfera no era muy diferente a la terrícola

René Anaya

Aunque todavía faltan muchos exámenes y experimentos por realizar, hasta ahora los resultados de las exploraciones de la nave Curiosity en Marte no han arrojado evidencias de que en algún momento el planeta haya tenido alguna forma de vida.

Por supuesto que no han faltado notas sensacionalistas que toman fuera de contexto la información que proporciona la Agencia Estadounidense de Aeronáutica y del Espacio (NASA), para alimentar la esperanza de que por fin se encuentre vida extraterrestre. Lo cierto es que Marte pudo tener las condiciones propicias para que se desarrollara la vida, pero nada más.

 

Un año de exploraciones extraterrestres

El próximo 6 de agosto se cumplirá un año de la llegada del Curiosity a la superficie marciana, equipado con modernos aparatos de laboratorio que le han permitido realizar una serie de mediciones y análisis de la composición marciana, como el Analizador de Muestras de Marte (Sample Analysis at Mars, SAM) y la Cámara Química (ChemCam, por sus siglas en inglés).

El SAM está equipado con un cromatógrafo de gases, que permite identificar y medir los componentes de una muestra; un espectrómetro de masas, que analiza con gran precisión la composición de una sustancia (elementos químicos y sus isótopos o átomos de un mismo elemento con diferente cantidad de neutrones); y un espectrómetro láser, el cual permite analizar sustancias en estados sólido, líquido, gas y coloides (gel, aerosol y otros).

Con estos instrumentos, el SAM puede explorar las fuentes de los compuestos de carbono y sus posibles mecanismos de formación y destrucción; buscar compuestos orgánicos de importancia para la vida, incluyendo el metano; determinar la presencia de elementos químicos e isótopos importantes para la vida como la conocemos; determinar la composición atmosférica, incluyendo la búsqueda de evidencias de interacciones entre la atmósfera y el suelo; y mejorar el modelo de la evolución atmosférica y climática del planeta, por medio de la medición de gases nobles e isótopos de elementos ligeros.

Por su parte, la ChemCam puede realizar análisis de las rocas y el suelo, que permiten identificar alteraciones que pudieran haber sido producidas por el agua. Asimismo, puede detectar elementos químicos esenciales para la vida, tal y como la conocemos en la Tierra: carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno, fósforo y azufre, los cuales conforman, según la proporción en que se combinen, los aminoácidos que constituyen a las proteínas. Las proteínas, a su vez, desempeñan un papel fundamental para la vida.

Con este equipo y otros dispositivos de última generación, la nave Curiosity emprendió desde hace un año la misión de analizar e identificar la composición marciana, con los objetivos de determinar si existió vida en Marte, caracterizar el clima marciano, determinar su geología y preparar la exploración humana al planeta.

 

Marte, un planeta que fue habitable

De acuerdo con los resultados que hasta ahora se han obtenido, se comienzan a cumplir los dos primeros objetivos. En marzo de este año, Michael Meyer, jefe del Programa de Exploración de Marte, de la NASA, refirió: “Una pregunta fundamental de esta misión es si Marte pudo haber sido propicio para la vida. Por lo que sabemos ahora, la respuesta es sí, Marte pudo albergar microbios”.

La afirmación de Meyer se basó en los resultados del análisis de una muestra de polvo extraída a 6.4 centímetros de profundidad, allí se encontró azufre, nitrógeno, hidrógeno, oxígeno, fósforo y carbono, elementos que indispensables para la formación de compuestos orgánicos complejos, como los aminoácidos. Pero los científicos consideran que sería muy difícil encontrar esos compuestos porque se degradan fácilmente.

Lo que sí han señalado es que la región explorada por la nave “es el extremo de un sistema fluvial o un lago intermitente que pudo haber proporcionado la energía química y otras condiciones favorables para microorganismos”.

Otro hallazgo, que se dio a conocer en la revista Science el 19 de julio pasado, refuerza el planteamiento de que Marte, en algún momento de su evolución geológica, pudo tener las condiciones favorables para que surgiera la vida. Paul R. Mahaffy y colaboradores analizaron muestras que el Curiosity tomó de la atmósfera marciana, las cuales sugieren que hace más de 4 mil millones de años la atmósfera de Marte no era muy diferente a la de la Tierra.

Sin embargo, la atmósfera marciana pronto se enrareció a causa de factores externos. Una teoría refiere que el planeta chocó contra algún cuerpo como cometas, asteroides y otros objetos celestes, durante el último bombardeo pesado, que ocurrió hace 4 mil millones de años, por lo cual su atmósfera se perdió. Otra teoría señala que un planeta del tamaño de Plutón pudo haber colisionado con Marte, lo que ocasionó la eliminación de la atmósfera.

De esa manera desaparecieron de Marte las condiciones propicias para la vida o, probablemente, de esa forma se terminó con las primeras manifestaciones vida en nuestro Sistema Solar, hasta que por una serie de acontecimientos pudo emerger la vida en nuestro planeta.

 

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