La presidenta alemana Angela Merkel condenó el supuesto ciberespionaje de los Estados Unidos en el ámbito empresarial, y advirtió que tendrá una repercusión importante en las negociaciones comerciales con el país que preside Barak Obama.
Dijo que las relaciones comerciales entre ambos países deben basarse en términos de “fiabilidad”, lo que implica que no puede practicarse el espionaje, “no importa de parte de quien”, señaló la canciller, en una visita a una empresa en Alemania.
Merkel aseveró que las empresas deben proteger “su know how y su propiedad intelectual” e insistió en que es fundamental que en tiempos de Internet se busque un equilibrio entre seguridad nacional y protección de datos.
El ministro de Economía, Philip Rösler habría advertido horas antes de las consecuencias que traería el presunto espionaje en las negociaciones para un Tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea y el gobierno estadounidense.
Angela Merkel, a través de un portavoz, y el canciller Guido Westerwelle, instaron a Washington a aclarar las informaciones del semanario “Der Spiegel” sobre el presunto espionaje tanto a la Unión Europea como al gobierno de Berlín y calificaron de “intolerable” que se espíe a un país aliado.
Las informaciones del semanario han hecho que en Alemania se retome el tema de prácticas propias de la guerra fría y entre enemigos, situación que en la ciudad berlinesa regrese al trauma vivido en los años que estuvo dividida por el Muro.
