A través de una nueva técnica de bajo costo que podría mejorar el éxito de la fertilización in Vitro, nació el primer bebé probeta procedente de un embrión al que se analizó para ver si tenía defectos genéticos nació en junio.
Dicha técnica empleada para localizar anomalías en cromosoma y defectos genéticos específicos antes de que un embrión se implante en el útero, utiliza una moderna secuenciación del ADN.
Cuando el esperma es implantado en los óvulos en un laboratorio se logra con éxito, y los defectos de cromosoma son un factor importante, alrededor de 30 por ciento de los embriones seleccionados en la fecundación in vitro (FIV)
El nacimiento del niño ocurrió en junio pero fue anunciado ayer en un estudio que, según los científicos, validó el concepto de pruebas de genoma de próxima generación, aunque se necesitan más experimentos clínicos antes de que el sistema se use ampliamente.
Un caso más es el de una mujer que se sometió a esta misma técnica y dará próximamente a luz.
Stuart Lavery, director de FIV en el hospital Hammersmith de Londres, que no participó en el trabajo, dijo que el análisis rápido de grandes cantidades de ADN que se usan en esta nueva técnica de secuenciación es una “ciencia asombrosa”.
Lavery añadió que era necesario un programa de pruebas clínicas aleatorias para confirmar la eficacia de la técnica, algo que Wells y su equipo esperan empezar a hacer a finales de este año.
