El PAN buscará la apertura total a la iniciativa privada en el sector eléctrico, al plantear que además de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), nuevos “operadores” nacionales o extranjeros se encarguen de las áreas de generación, transmisión, distribución y comercialización de la energía eléctrica.

Acción Nacional, en su proyecto de reforma energética, propone además que el Ejecutivo Federal establezca un programa para quitar el subsidio generalizado a la luz y aplique subsidios focalizados para la población que consume ese servicio.

De acuerdo con el proyecto, que será presentado esta tarde por el CEN albiazul a sus 38 senadores, el PAN afirma que es indispensable la desintegración horizontal de los procesos de generación, transmisión, distribución y comercialización de energía eléctrica.

En la argumentación se sostiene que la reforma está encaminada a eliminar la restricción del monopolio estatal, para que sea a través de la legislación secundaria en donde se establezcan las modalidades de la participación del sector privado.

Para ello, se requerirá la expedición de una ley orgánica de la Comisión Federal de Electricidad, que reorganice las funciones administrativas y corporativas de dicha empresa.

Al tiempo que se requerirá una reforma integral a la Ley del Servicio Público de Energía Eléctrica, a fin de que se considere la participación de nuevos operadores que incluya, la generación de energía eléctrica y su comercialización, en condiciones de competencia efectiva.

A decir de Acción Nacional, la principal motivación para reformar un sector eléctrico debe ser la obtención de la eficiencia de largo plazo, pues el desarrollo de las comunicaciones y las tecnologías de la información han dado como resultado un mundo globalizado donde quien permanece aislado no puede aspirar a crecer económicamente y generar empleos de manera sustentable.

Se indica que México ha firmado numerosos tratados de libre comercio, lo que abre oportunidades para que la planta productiva establecida en el país pueda participar en nuevos mercados. Sin embargo, esos mismos tratados obligan a la competitividad de la industria.

A decir del PAN, el consumo de energía eléctrica en México hará crisis para el año 2026, cuando alcanzará el pico de consumo bruto.

Ante esa situación, es claro que se requiere una reestructura y reorganización de manera urgente en la CFE, para invertir recursos económicos necesarios “para que se vuelva una empresa competitiva, al tiempo que se permita la participación de nuevos competidores en el sector eléctrico, lo cual tiene su limitante constitucional en la actualidad”.

Ante ello, se propone llevar a cabo la separación de las actividades de generación, despacho, transmisión y distribución de energía eléctrica, a fin de lograr una plena competencia en generación (contratos bilaterales y mercado spot). Los usuarios calificados (umbral inicial, >15 MW o 5 GWh/año) podrían escoger suministrador libremente.

Asimismo, dichas reformas constitucionales deberán de ir acompañadas en un nuevo modelo de gestión de negocios y administración de la energía eléctrica.

Así, el Centro Nacional de Control de Energía (CENACE) se deberá transformar en un Operador Independiente del Sistema y del Mercado (ISO/MO) propiedad del Estado. La red de transmisión de CFE estaría a cargo de una filial con separación legal, contable y operativa, y la expansión podría ser efectuada por privados. Finalmente, la distribución también se separaría regionalmente.