PAN y PRD condicionaron su permanencia en el Pacto por México a cambio de un periodo extraordinario para aprobar una “reforma electoral” que pongan un alto a las prácticas de gobernadores del PRI, las cuales consideraron que afectaron negativamente los procesos electorales del pasado 7 de julio.
Las elecciones eran clave para preservar la civilidad en el Pacto por México, pero la prueba no fue superada afirmaron los presidentes nacionales de Pan, Gustavo Madero y PRD, Jesús Zambrano.
“Ala frenética carrera de los gobernadores para restaurar al régimen de partido de Estado no hubo más que indiferencia o complacencia del gobierno federal, encabezado por Enrique Peña Nieto”, denunciaron en un pronunciamiento conjunto.
Y exigieron al gobierno federal y al PRI que se inicie una investigación profunda sobre las violaciones registradas en el proceso electoral y se castigue a los responsables de esos delitos.
La oposición condicionó la continuidad del Pacto por México a que se aprueben las leyes secundarias en materia de educación, telecomunicaciones y competencia económica, así como acordar las reformas en materia política, incluyendo el Distrito Federal, energética y hacendaria.
Respecto de la fecha para establecer un periodo extraordinario, Madero comentó que se encuentran abiertos a recibir propuestas; sin embargo consideró que éste debería llevarse a cabo en agosto, a fin de que primero se discuta la reforma política y posteriormente, en el periodo ordinario, se puedan abordar los cambios en materia energética y hacendaria.
Por otra parte Zambrano afirmó que las sanciones por delitos electorales deben aplicarse a quien resulte responsable por los “actos criminales” registrados antes y durante la jornada electoral, pues además de asesinatos, también hubo presencia de células del crimen organizado que inhibieron la votación al portar armas en las cercanías de las casillas electorales.
