El centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) consideró que en nuestro país es fundamental la participación del capital privado en el desarrollo de la actividad petrolera.
“Sí México mantiene un sector de hidrocarburos tan cerrado a la participación privada, no habrá posibilidad de fortalecer el nivel de competitividad del país, ni se alcanzarán tasas de crecimiento elevadas”.
Por ello darle luz verde a la Reforma Energética será un factor fundamental en el proceso de crecimiento y bienestar del país; ya que se convertiría en un detonador de la competititvidad y productividad de las empresas.
En su análisis Económico Ejecutivo, denominado “La Reforma Energética , dijo que dicha reforma deberá considerar un proceso de modernización en un momento clave a nivel mundial, hoy en día se vive un cambio radical en los objetivos de la producción mundial de hidrocarburos y su explotación.
La CEESP propone un sistema de modernización que requerirá de una importante cantidad de recursos con los que no cuenta el sector público , sin olvidar que la renta petrolera se canaliza a todo menos en los últimos 10 años, mientras que la producción de crudo se redujo 20 % en el mismo periodo.
Explico la CEESP que México es el único país que no permite ningún esquema de participación de capital privado, cuando países como Irán, Corea del Norte y Cuba se están integrando poco a poco al nuevo esquema mundial de apertura.
Por lo tanto, si no se logran los cambios necesarios en el sector petrolero, será una realidad que la producción de crudo seguirá cayendo y nuestro país podría perder lo que ganó en los últimos años en materia de competitividad.
Enfatizó que no sólo se trata de invertir, también se deberá modernizar y reveló que de 2003 a 2012 la inversión física de Pemex creció en poco más de ocho veces, mientras que la producción total de hidrocarburos líquidos se contrajo 18.7%.
“La inversión en el sector de hidrocarburos es de largo plazo y por lo tanto, deberá prevalecer un ambiente de certidumbre para asegurar el flujo de recursos”.
De ahí la importancia de lograr una reforma energética, que vaya de la mano con la hacendaria, el país tendrá la oportunidad de mejorar sus niveles de competitividad y elevar el ritmo de crecimiento económico que ha prevalecido en las últimas décadas.
