Los gobiernos de Guerrero y Michoacán, pagaron 178.6 millones de pesos en los salarios de 17 mil 500 profesores por hasta 40 días que dejaron sin clases a casi medio millón de alumnos de educación básica, de marzo a mayo pese a que por ley debieron aplicarse sanciones salariales.
Los maestros de esos dos estados debieron enseñar conocimientos de civismo, español, matemáticas, historia y geografía, programados para ese período escolar, pero no lo hicieron por participar en marchas, mitines y bloqueos carreteros en protesta por la Reforma Educativa.
Hoy termina el ciclo escolar y se desconoce si los profesores repusieron o repondrán las horas perdidas de clases, porque ninguna autoridad estatal educativa lo ha informado.
Cada profesor gana en promedio ocho mil pesos mensuales, de acuerdo con el Observatorio Laboral de la Secretaría de Trabajo.
La secretaría de Educación de Michoacán reportó que alrededor de 15 mil maestros participaron en la suspensión de labores durante 38 días, lo cual equivale al pago de 152 millones de pesos en salarios por no haber asistido a las aulas.
Según la Secretaría de Educación de Guerrero, dos mil 500 docentes participaron en e paro durante 40 días lo cual equivale a 26.6 millones de pesos en el pago de sueldos sin dar clase.
“Es una tragedia, porque no hay consecuencia para las cúpulas sindicales ni los maestros que dejaron a los niños sin clases”, lamentó el presidente de Mexicanos Primero, Claudio X. González.
El presidente del SNTE, Juan Díaz de la Torre, dijo que “es muy grave” que casi medio millón de estudiantes de educación básica terminen con rezago. Sin embargo, informó que el sindicato no puede obligar a los maestros a que repongan las horas.
