Para evocar su memoria y su impresionante legado,del cineasta Luis Buñuel, el próximo jueves se anunciará que la casa donde habitó el polémico director cinematográfico en la colonia del Valle (Cerrada de Félix Cuevas 27), en la Ciudad de México, reabrirá parcialmente sus puertas al público como un centro cultural para fomentar la relación cinematográfica entre México y España.
Quien a un de de sus 30 años de fallecimiento sigue inspirando y cautivando a creadores cineastas, literatos y artistas plásticos,cineasta español cineasta español quien conmoviera con sus filmes y con su impresionante legado en el arte del cine
Buñuel, que en 1946 llegó a México y en donde hizo sus mejores películas, se le recordará con una exposición retrospectiva sobre su vida y su obra, integrada con fotografías que evocan los momentos más significativos que marcaron su trayectoria, y que pertenecen al Centro Buñuel de Calanda, España, dirigido por Javier Espada.
La función de dicho centro cultural, además de organizar actividades como conferencias, talleres, encuentros y exposiciones, será servir como una residencia, pues contará con varias habitaciones para investigadores, precisa Carmen Carrara, subdirectora de la Filmoteca de la UNAM, quien está a cargo del guión museográfico de la casa de Buñuel.
El inmueble depende de la Embajada de España, pero en breve se firmará un convenio con la UNAM para que esta institución tenga una participación activa en el funcionamiento del espacio cultural.
Si bien en 2011 la casa de Buñuel fue inaugurada como espacio cultural con la exposiciónViridiana. 50, tuvo que cerrar para someterse a las típicas obras de restauración y acondicionamiento, entre ellas la instalación de un elevador para discapacitados.
La readecuación del inmueble es un proyecto que va poco a poco, sobre todo por la crisis económica que atraviesa España; todavía falta equiparla, pero el proyecto financiado por el país ibérico sigue adelante.
“La museografía contará con una vitrina que exhibirá las latas de la película de Los olvidados, entre ellas la del segundo final de la cinta, que se encontró en las bodegas de la Filmoteca de la UNAM; además, el documento que reconoce al filme como Memoria del Mundo por la parte de la Unesco. Ahorita será algo sencillo, porque falta mucho por hacer en la casa, pero queremos darla a conocer. Empezaremos con unos talleres que darán reconocidos cineastas, así como con la instalación de una mediateca y una biblioteca”.
