Advirtió, Manlio Fabio Beltrones, coordinador del PRI en la Cámara de Diputados, Manlio Fabio Beltrones, advirtió que el Pacto por México no se presta al chantaje y por ello “no será posible llevar a la mesa de los acuerdos políticos y legislativos lo que no se logre en las elecciones locales”.
En vísperas de los comicios del 7 de julio en 14 estados, el legislador sonorense reiteró que “están equivocados quienes piensan que la voluntad popular se puede negociar”.
Sostuvo que tras las elecciones deberá acabar también la controversia interpartidista para continuar el debate de las reformas y trabajar en los asuntos acordados para los periodos extraordinarios de julio y agosto.
Beltrones llamó a centrar la atención en las reformas energética y hacendaria, que serán discutidas en el periodo ordinario de sesiones que arrancará en septiembre próximo.
El líder priísta confió en que el voto ciudadano a favor del PRI permitirá impulsar la transformación del país en las 14 entidades donde habrá elecciones el próximo domingo, para refrendar así el ciclo de reformas legislativas en el Congreso de la Unión.
En contraste, los coordinadores de PAN y PRD en la Cámara de Diputados, Luis Alberto Villarreal y Silvano Aureoles, respectivamente, aseguraron que los gobernadores “dinamitan” los procesos electorales, al entrometerse de manera “grosera”.
Exigieron una nueva reforma electoral para desterrar las viejas prácticas corporativas, de intimidación y compra de voto, así como sancionar a los partidos que ganen elecciones mediante la compra de votos o el rebase de los topes de campaña.
Advirtió que los gobernadores han desempolvado las peores prácticas de cooptación en perjuicio de los procesos electorales y las instituciones. “Viven en otra época, en la prehistoria electoral; han violado sistemática e impunemente las reglas del juego democrático”, insistió.
Sostuvo que a pesar del anexo al Pacto por México, los gobernadores priistas mantuvieron actitudes propias de señores feudales, donde la voluntad tiene precio y la miseria de la gente les resulta conveniente.
Por separado, Aureoles calificó de “grosera” la intervención de los gobernadores en los procesos electorales locales y exigió respeto a la legalidad.
Llamó a evitar un clima de violencia y hostigamiento hacia los candidatos y equipos de campaña, y sostuvo que mientras el presidente Enrique Peña Nieto exalta en el extranjero las bondades del Pacto por México, en el país los gobernadores actúan en desacato y con descaro a favor de sus candidatos, incluso intimidando y generando un clima de polarización.
Por su parte, el coordinador del PRI en el Senado, Emilio Gamboa, llamó a agentes externos a las elecciones a mantenerse al margen y no propiciar regresiones en la madurez electoral alcanzada en el país.
Señaló que es necesario que todos los contendientes privilegien las propuestas en vez de la guerra sucia y el encono, “conscientes de que el día después de las elecciones los mexicanos tenemos que retomar nuestra cotidianidad y seguir construyendo una mejor nación”.
Asimismo, llamó a estar pendientes de los “doble cara” y se ufanó de que los pendientes que quedaron en 12 años se han logrado superar en los siete meses que lleva el Pacto por México.
En tanto, el coordinador de los senadores del PRD, Miguel Barbosa, sostuvo que la palabra empeñada del Presidente (de meter en orden a los gobernadores) no se ha cumplido.
Dijo que los mandatarios de Quintana Roo, Veracruz, Durango, Aguascalientes, Zacatecas, Chihuahua, Tlaxcala, Tamaulipas, Coahuila e Hidalgo muestran ambición de poder y sus operadores políticos están fuera de control, sin que nadie los detenga.
La secretaria general del PRI, Ivonne Ortega, calculó que en la elección del próximo 7 de julio habrá una participación de 55 por ciento, por lo que llamó a los partidos a suspender la guerra sucia que inhiba a los votantes a ejercer este derecho.
Detalló que el único punto de atención especial para ese partido se encuentra en Puebla, donde denuncia la intervención del gobernador con la finalidad de coaccionar el voto.
