El 8 de agosto de 1963 un grupo organizado asaltó el tren de Glasgow-Londres y se apoderó de 2.631.784 libras esterlinas en lo que se conoció como “el robo del siglo”.

Ronnie Biggs se hizo famoso como el cerebro del grupo de los 15 ladrones que asaltó el tren de Glasgow (Escocia), del que se llevaron unos 4.2 millones de dólares  —equivalentes a unos 41 millones de libras actuales (47,5 millones de euros)—, la mayor suma robada hasta entonces en un solo asalto.

La Policía, al mando del detective Jack Slipper, detuvo a los miembros de la banda en una redada en enero de 1964. Tras ser procesado y condenado a treinta años de cárcel, Biggs fue encarcelado en la penitenciaría de Wandsworth (suroeste de Londres), de donde se fugó 15 meses más tarde.

Biggs huyó a París, donde se sometió a cirugía plástica, y con un pasaporte falso viajó a Australia, donde vivió bajo el nombre de Terry Cook hasta que se descubrió su verdadera identidad en 1970.

Ronnie quien tras décadas fugitivo −durante las que residió en Australia y en Brasil− en 2001, después de sufrir varias embolias, volvió voluntariamente a Inglaterra, supuestamente para recibir tratamiento, donde fue detenido. Fue excarcelado en 2009 por su precario estado de salud a petición de su familia, y desde entonces vive en una residencia en el norte de Londres.