Reportes del Departamento de Justicia de Estados Unidos revelaron que miembros del cártel del Chapo Guzmán solicitaron a contrabandistas de armas un misil antiaéreo, armas antitanque, lanzagranadas y ametralladoras en 2009.

El diario El Universal publica este martes, que los compradores de armas en Estados Unidos, que trabajan para cárteles de las drogas como el de Sinaloa, Los Zetas y la Familia Michoacana adquirieron lotes de hasta 400 piezas de alto calibre y las enviaron a México — antes de ser descubiertos—. Documenta por lo menos 25 casos relevantes surgidos entre 2007 y 2012.

Agentes encubiertos de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF), que se hicieron pasar como narcotraficantes, detectaron a los compradores  y se asegura que lograron impedir el paso a nuestro país de un misil antiaéreo Stinger y armas antitanques para Joaquín Guzmán Loera, alias el Chapo. También descubrieron la participación de un ex militar estadounidense que buscaba vender pertrechos militares a grupos que se dedicaban a comprar armas, en pequeñas cantidades.

Destaca el caso de los mexicanos David Díaz Sosa y Jorge de Jesús Castañeda, quienes fueron detenidos gracias a una operación encubierta de la ATF y quienes posteriormente fungieron como negociantes con los agentes norteamericanos para la compra de armas para el Chapo. Se acordó que además del pago en efectivo por las armas, también se costearía el lote con envíos de metanfetaminas que entregaría el cártel de Sinaloa, para cubrir el adeudo.

La entrega se realizaría en febrero de 2010, fecha en que fueron detenidos los traficantes.