La posibilidad de que Hillary Rodham Clinton busque la candidatura presidencial del Partido Demócrata en 2016 está cada vez más en el centro de las especulaciones políticas estadunidenses.

Mientras la ex primera dama, ex senadora y ex secretaria de Estado, mantiene un prudente silencio en torno a sus intenciones, algunas señales de terceras fuentes hablan de esperanzas o temores.

La actual ronda de especulación fue provocada por un presunto aliado, el ex diputado Anthony Weiner, que renunció en 2011 por su conducta más que indiscreta al enviar fotos de sus partes íntimas a varias mujeres y ahora, como aspirante a la candidatura demócrata para la alcaldía de Nueva York, lo volvió a hacer.

Pero Weiner está casado con Huma Abedin, que era hasta hace unas semanas la principal asistente de Rodham Clinton y debió pedir un permiso de ausencia para lidiar con las consecuencias de las tonterías de su esposo.

Interrogado el lunes sobre la situación de su esposa y su posible papel en una campaña electoral de Rodham Clinton, Weiner respondió que sí pero declinó ir más allá.

Ya previamente, hace diez días, el presidente del Comité Nacional Republicano, Rance Priebus, provocó una tormenta cuando amenazó a las cadenas televisivas CNN y NBC de que su partido boicotearía eventuales debates organizados por ellas si iban adelante con sendas películas biográficas sobre la presunta aspirante.

La realidad es que  de acuerdo con la mayoría de las encuestas conocidas, si las elecciones fueran hoy Rodham Clinton, esposa del ex presidente Bill Clinton y una potencia política —por derecho propio, sería la ganadora.

De acuerdo con la publicación especializada Politico.com, para una gran parte de las y los demócratas, especialmente del grupo más liberal, Rodham Clinton representa una oportunidad para hacer historia o volver a macar un hito: en 2008, el primer Presidente de color en la historia estadunidense y en 2016 la primera mujer.

“Si (Rodham) Clinton corre, ella será el candidato,  la primera mujer nominada por uno de los partidos”, dijo Stephanie Cutter, quien fuera una importante consejera en la Casa Blanca de Obama y su campaña.

Y si Rodham Clinton se maneja correctamente, agregó, “las mujeres de todas las edades absolutamente se inspirarán en eso. No recomiendo que sea la totalidad de su mensaje o de su plataforma, pero no hay manera de ocultar este hecho y ciertamente no deben ser descontados”.

Pero los comicios serán apenas en noviembre de 2016 y aunque hoy no parece haber rival para Rodham Clinton, en el partido demócrata o fuera de él, tres años son muchos años cuando se trata de política.

De hecho, analistas políticos afirman que el principal peligro para Hillary es la “sobreexposición”, y por eso su reciente incorporación a la fundación benéfica creada por su esposo fue vista como una  nueva señal de que se encuentra en una ruta política definida.

“Le permite trabajar sobre temas importantes, discretos… pero haría buen camino mantenerse fuera de las corrientes de los temas de moda en
Washington por tanto tiempo como pueda”, comentó David Axelrod, consejero político del presidente Barack Obama.

La ex secretaria de Estado podría enfrentarse al actual vicepresidente, Joe Biden, en busca de la nominación demócrata a la Presidencia de Estados Unidos para 2016.