DE AQUÍ Y DE ALLÁ
Los buenos y los malos
Frida Modak
Nuevamente estamos ante una supuesta confrontación entre los buenos que defienden los intereses y derechos de la mayoría de los habitantes de este planeta y los malvados que atropellan esos mismos intereses y derechos. La parte difícil del asunto está en determinar quiénes son unos y otros.
En los últimos tiempos hemos presenciado guerras tan destructivas como la de Libia y ahora está por determinarse si Siria correrá la misma suerte, porque, al fin y al cabo, los dos países están incluidos en un proyecto que no es el de sus pueblos sino el de quienes imponen sus intereses por la fuerza.
Muchos libios murieron en los días en que los estaban “liberando”, pero ese sacrificio en vidas no se ha traducido en bienestar ni en pleno ejercicio de sus derechos. Los ganadores han sido los que aseguraron su “propiedad” sobre el petróleo de ese país, que es uno de los mejores del mundo.
La guerra llegó hace ya un tiempo a Siria, que no tiene tanto petróleo ni de tan buena calidad como el libio, pero que en cambio tiene una ubicación geográfica estratégica para los intereses de Estados Unidos y Europa occidental.
Siria es parte de la Península Arábiga y es en estos momentos el único país de esa península que no está bajo el dominio de Estados Unidos y sus aliados de Europa.
En esa región se encuentra la riqueza petrolera árabe y al controlar Siria se une ese territorio a Egipto, de ahí se llega a Libia y se domina el Mar Mediterráneo y parte del Océano Índico.
Dominar a Irán es la próxima meta de estadunidenses y europeos, porque de esa manera cercarían Rusia y China. Ya están en Afganistán y Pakistán, y la democratización de Birmania también tiene que ver con este rediseño del control estratégico de ese entorno geográfico.
Las armas químicas
En el caso sirio, el acento se ha puesto en la acusación del empleo de armas químicas en la confrontación entre el gobierno del presidente Bashar al-Assad y el sector que se opone a su gestión y que tiene el apoyo de europeos, estadunidenses y también del gobierno de Turquía.
Sobre el tema se ha originado un debate de carácter internacional, porque lo más concreto son las acusaciones, no así las pruebas, y se da el caso de que el que tiene la posición más conciliadora es el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, quien por lo general no define sus posiciones y que esta vez se ha pronunciado por la búsqueda de una solución diplomática y no militar.
El gobierno sirio ha negado rotundamente que use armas químicas. En contraste, la Organización del Atlántico Norte, OTAN, integrada por los países europeos y Estados Unidos, acusa al gobierno sirio de amenazar la paz y seguridad internacional.
Y aquí se llega a un punto importante, porque por otro lado se acusa a Estados Unidos de proporcionarle armas químicas a la fracción de Al Qaeda que opera en Siria, y la Agencia Francesa de Prensa, AFP, señaló las dudas que al respecto expresó Paula Vanninen, directora del Instituto para la Verificación de la Convención de Armas Químicas, quien dijo:
“Por el momento no estoy totalmente convencida porque la gente que les está ayudando (se refiere a los supuestamente afectados) está sin ropa protectora y sin respiradores”, y agregó: “en un caso real, ellos también tendrían que estar contaminados y tendrían síntomas”.
Por su parte, el director del Proyecto de Seguridad Química y Biológica de Estocolmo indicó que en los videos que había visto no se observaba en los ojos de las víctimas evidencia de que se hubieran usado armas químicas.
Profesionales de otros organismos científicos de otros países han formulado declaraciones similares y algunos han advertido que para aclarar lo sucedido habría que hacer una investigación transparente a nivel internacional, porque se pueden crear artificialmente características que se asemejen a la muerte por armas químicas.
Lo comprobado
Mientras esta discusión continúa, lo que ya no admite discusión es la crítica situación económico financiera que enfrentan Estados Unidos y sus aliados europeos, como lo han puesto de relieve expertos de ambos sectores geográficos y que incide en estos conflictos.
Marc Faber, connotado economista e inversionista suizo, dijo: “Creo que en alguna parte vamos a tener una destrucción masiva de la riqueza. Yo diría que la gente acomodada podría perder el 50% de su riqueza total”.
Peter Schiff, de Euro Pacific Capital, sostuvo que la caída de los mercados en 2008 no fue la ruina, sino que ésta vendrá ahora y que la vida diaria será dramáticamente peor para los ciudadanos norteamericanos.
Por su parte, el empresario estadunidense Donald Trump advirtió que su país puede encontrarse en una situación como la de España o Grecia “columpiándose al borde de la ruina financiera”.
Lo que más preocupa a Trump es la enorme deuda de Estados Unidos, la que sigue creciendo y que llevó al empresario a decir en una comparecencia reciente que el dólar “se está yendo al diablo”.
Por otra pare, el Departamento del Tesoro estadunidense ha advertido que en octubre de este año se quedará sin efectivo, y la Casa Blanca ha señalado que ya no quiere seguir negociando al respecto y ha pedido que los parlamentarios actúen en esta materia.
El broche de oro
Y para cerrar este capítulo, Foreign Policy acaba de entregar una importante información. En los días de la guerra entre Irak e Irán, los aparatos de inteligencia de Estados Unidos descubrieron que las tropas iraníes atacarían con armas químicas a las de Irán y les dieron todos los detalles acerca de su ubicación.
Los iraquíes, con esa ayuda, atacaron a los iraníes y lograron que éstos se sentaran a la mesa de negociación. Era el gobierno de Ronald Reagan y los antecedentes se encuentran en los archivos de la Agencia Central de Inteligencia estadunidense, la CIA.
