Aseguró hoy el primer ministro egipcio, Hazem el Beblaui, que la policía demostró en esta jornada “la máxima contención”, pese a que en los disturbios han muerto al menos 149 personas, según las cifras oficiales.

En una declaraciones en la televisión estatal, Beblaui dijo que la decisión de decretar el estado de emergencia fue “muy difícil” de tomar, pero obligatoria ante la escalada de la violencia.

El gobierno egipcio agregó que al menos 43 agentes de seguridad murieron hoy en los choques desencadenados en Egipto a raíz del desalojo policial de las acampadas de los seguidores del depuesto presidente Mohamed Mursi.

El ministro egipcio de Interior, Mohamed Ibrahim, señaló las dos acampadas en El Cairo han sido “totalmente disueltas”, y agregó que 7 iglesias, 21 comisarías y puestos policiales fueron atacados por “elementos de la Hermandad Musulmana y sus seguidores”.

El estado de emergencia fue decretado durante un mes, mientras que el toque de queda afecta a 14 de las 27 provincias del país, entre ellas El Cairo, y está en vigor desde las 19:00 hasta las 6:00 hora local (de las 17:00 a las 4:00 GMT).

El primer ministro señaló que las autoridades dieron la oportunidad a los intentos de mediadores extranjeros para lograr una solución y una reconciliación que devolviera la estabilidad para garantizar la celebración de elecciones. Recordó el fracasó de estos intentos y lamentó que este tiempo fue aprovechado para aterrorizar a la población y recurrir a la violencia.

La violencia se extendió hoy por todo el país después de que las fuerzas de seguridad lanzaran una operación para desmantelar las acampadas de los partidarios de Mursi de Rabea al Adauiya y de Al Nahda en El Cairo.

Según las últimas cifras del Ministerio de Sanidad, al menos 149 personas murieron y mil 403 resultaron heridas en los enfrentamientos ocurridos en varias provincias del país.