El encuentro ocurrió el 27 de agosto de 1965, en la calle Perugia Way nº 565, en Bel Air, la casa de Elvis en California, Estados Unidos.

Los Beatles y algunos miembros de su equipo llegaron entre las 10 y las 11 de la noche. El encuentro no duró más de tres o cuatro horas, ya que Elvis debía presentarse la mañana siguiente para las filmaciones de su película en rodaje.

Elvis le dio al grupo una vuelta por la casa y les mostró el sauna, que recién le habían regalado. De algún modo una admiradora pudo entrar y se quedó totalmente muda al estar en presencia tanto de Los Beatles como de Elvis.

Finalmente, ella comenzó a gritar el nombre de Elvis y todos se pusieron a reír.