Al menos 37 personas, la mayoría peregrinos hindúes, murieron hoy en el estado de Bihar, en el este de India al ser arrollados por un tren, informaron la policía local y la agencia de noticias IANS.

El accidente ocurrió cuando el Rajya Rani Express atropelló a personas que acababan de bajar de otro tren y cruzaba las vías en la estación de Dhamara, en el distrito de Khagaria, informó la policía local. La mayoría eran devotos del dios hindú Shiva, que habían visitado un santuario cercano.

En torno a 12 personas resultaron heridas y fueron trasladadas al hospital. Entre las víctimas mortales hay 24 mujeres, nueve hombres y cuatro niños.

Tras el accidente, peregrinos y habitantes locales indignados asaltaron al maquinista, tomaron como rehenes a trabajadores de la compañía e incendiaron seis vagones del tren.

Una multitud, a una relativa distancia de la estación, comenzó a lanzar piedras contra el tren, informó el portavoz. Según la agencia de noticias IANS, la situación es tensa en la estación. Testigos hablaron de actos de vandalismo.

La compañía de ferrocarriles negó negligencia por su parte y señaló que trayecto del tren, con destino a la capital regional Patna, no contemplaba parar en Dhamara. El tren iba a unos 80 kilómetros por hora cuando atropelló al grupo de peregrinos, explicó el portavoz de ferrocarriles Amitabh Prabhakar.

Televisiones locales señalaron que en la estación no había ninguna señal ni tampoco nadie para indicar el momento en que los pasajeros podían cruzar las vías, según El Comercio.pe. Imágenes de televisión tampoco mostraron pasos para peatones.