PALABRAS MAYORES
Con los mismos métodos
Carlos E. Urdiales Villaseñor
Cual escalera de caracol, el nivel y calidad de la educación en México han ido bajando de nivel sin moverse del mismo espacio. Durante años las recurrentes visitas a la capital del país de los maestros de la Coordinadora, la parte disidente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, enarbolaban el discurso anti Elba, anticharros, antirreforma, anti OCDE, antirrecortes, antievaluación…
Ayer como hoy, bloqueaban y se plantaban lejos del aplauso masivo pero cerca del miedo oficial. Con Elba o sin ella, con más o menos bonos económicos, los maestros vienen cada año por lo suyo, que no es lo que muchos defienden y creen, resolver las mismas y empeoradas condiciones de miles y miles de docentes rurales, campesinos y lejanos que, para enseñar, se han de sacrificar. Las circunstancias lastimosas de planteles, maestros y educandos en amplias zonas del país no las han resuelto en sus múltiples marchas, plantones y paros.
Con los métodos de siempre, ¿van ahora a obtener resultados diferentes por mejores? El discurso parcial de hoy es que las leyes secundarias no están acabadas y sí amenazan con acabar ellos. Se han graduado con honores en la articulación de pretextos disfrazados de reivindicaciones que, por lo que se ve, no han ocurrido. El diagnóstico quedó atrás, México no está enseñando ni más ni mejor a sus futuras generaciones, podrán gustar o no películas y documentales, reportes locales o de afuera, pero no hay quien se levante y los desmienta, ni siquiera montados a lomos de olas alternativas.
Bloquean y desmadran la vida de millones porque saben que tienen la impunidad de la causa noble, la imagen del pueblo bueno que no debe ser molestado con el garrote represor del Estado de derecho, aun cuando ellos se pasen por el arco de la entrepierna los relativos derechos de los otros. Lo maniqueo que resulta presentar todo como disyuntiva entre el bien y el mal, entre la tolerancia o la aniquilación sigue dando dividendos. Autoridades atoradas en la cicatriz del 68, del 71, de Atenco… Son cínicos y astutos, saben lo que hacen y las mentadas del resto les hacen lo que el viento hizo a Juárez.
Las reivindicaciones y pataletas de hoy son por la reforma educativa, ayer fueron por Elba, antes por el IVA y el TLC, por los neoliberales, por los gobiernos panistas que iban a privatizar todo en el catecismo azul, con AMLO, sin AMLO, por Oaxaca, cuyo gobierno se arrodilla una y otra vez, que si los priistas caciques, que si ahora el moderno aliancista y progresista que manda fondos para tenerlos acá y no allá… Los maestros de la CNTE que claman por un muerto para entonces sí desatar su furia en pos de dinero, de prebendas, de impunidad, de liberaciones, de toda la circunstancia necesaria para seguir detentando el poder real que les confiere su demostrada capacidad de joder y atemorizar.
Que los maestros más desfavorecidos mantengan por generaciones esa condición para que otros, los líderes más abusados, puedan seguir haciendo lo propio en su nombre. En espiral, para abajo y sin salir del mismo espacio retórico, mentiroso y ruin. Y en las redes sociales la dicotomía clásica, o con los buenos que dan lecciones de como sitiar el Congreso y patear a la oligarquía, que seguramente hemos de conformar la mayoría, o con los represores herederos de prácticas aprendidas entre Tlatelolco y Casco de Santo Tomás.
@CarlosUrdiales
