Patricia Gutiérrez-Otero
El fenómeno de lo digital ha permitido que creadores literarios encuentren una manera poco costosa de publicar. En este contexto nació una aventura literaria, La Hormega (www.hormega.wordpress.com). Aquí entrevistamos al poeta Luis Ernesto González, actual administrador del blog La hormega, colaborador en revistas y diarios locales y nacionales, y autor de los poemarios Mar y bosque se buscan, De las formas del desierto y Poemas de la bruja.
—Luis Ernesto, ¿cómo surgió la idea de crear una revista literaria en línea y quiénes fundaron La hormega?
—Durante más de siete años, Juan Pablo Picazo, el fundador del blog, condujo un programa radiofónico llamado Paréntesis 6.1, de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos. Su objetivo era la divulgación de la literatura. A principios de 2008, por capricho del rector en turno, Picazo fue despedido como jefe de prensa de la universidad y el programa salió del aire. Entonces fundó La hormega e invitó a los colaboradores de Paréntesis 6.1, yo entre ellos. La primera publicación apareció el 10 de octubre de 2008, lo que significa que pronto celebraremos nuestros primeros cinco años de vida.
—Es un nombre extraño. Hormega hace pensar en hormiga, incluso el logo que ahora tienen es ese insecto laborioso, pero curiosamente la hormiga no está ligada con la poesía ni con el arte, sino con el trabajo sistemático…
—En el programa de radio que te cuento, una vez Picazo o yo tropezamos con la lengua y en lugar de decir “hormiga”, dijimos “hormega”. El otro aventuró: “¿Hormega es una mega hormiga?”. Y la respuesta: “¡Claro! Lo más pequeño es lo más grande”. De ahí salió el nombre y la visión de fondo.
—Eso me recuerda Small is beautiful de Schumacher que a contracorriente del mundo contemporáneo, idólatra de lo magnificente, se inclina por la belleza de lo sencillo. ¿Tiene algo que ver con la línea editorial de la revista?
—La poesía en especial, pero el arte en general, es una manifestación pequeña, humilde, normalmente gratuita, es decir, sin cabida en el poderoso mundo del mercado. A la vez, esas pequeñas muestras de lo humano son espiritualmente grandes. No digo que nosotros lo seamos; digo que el arte lo es y que nosotros aspiramos al vuelo artístico. Y respecto a la línea editorial, hoy somos ocho colaboradores. Entre nosotros hay escritores, comunicólogos, antropólogos, empresarios, psicólogos, con diversos grados de especialización. Son ocho maneras de ver el mundo. La libertad de expresión es total, aunque se nota el predominio del pensamiento de izquierda.
—¿Han tenido buena respuesta del público? ¿Es mexicano o hay extranjeros?
—Depende del parámetro: si nos comparamos con blogs de deportes, espectáculos o de gente muy famosa, estamos a años luz de ellos. Pero, por ejemplo, cuando existía el sistema Wikio (que medía la popularidad de los blogs), el nuestro siempre estuvo entre el ocho por ciento más leído. Nada mal, para ser un espacio de literatura. En cuanto a nacionalidades, poco menos de nueve de cada diez son lectores mexicanos, pero nuestra lista abarca ya más de sesenta países, especialmente Estados Unidos, España, Argentina, Perú y Colombia, pero de pronto asombra la constancia de visitantes de lugares como Canadá, Alemania, Suiza o Indonesia. También tenemos seguidores en nuestra cuenta en Twitter [@lahormega] y en la página de Facebook [www.facebook.com/hormeguero].
—¿Están abiertos a recibir nuevos colaboradores?
—No estamos cerrados a nuevos colaboradores pero, por el formato tan limitado que tenemos en wordpress, creemos que por ahora ocho son suficientes. Desde luego, nos encantará que, si alguien tiene esa iniciativa, nos envíe un par de textos para valorar su posible inclusión en el grupo.
Además opinamos que hay que respetar los Acuerdos de San Andrés, activarnos como sociedad civil, impedir la “privatización” de los hidrocarburos de México, exigir que los gobernantes sean servidores del pueblo.
pgutierrez_otero@hotmail.com
