México mantendrá ante Moody’s la calificación de México en su nivel actual de Baa1 con perspectiva estable, pese a las reformas en proceso, pues aún no tiene elementos para concluir que estas se aprobarán y que su ejecución contribuirá a un mayor crecimiento económico para el país.

Alberto Jones Tamayo, director general de Moody’s México, precisó que, antes de tomar una acción, la calificadora internacional tendrá que evaluar el efecto que pueden tener las reformas estructurales sobre el riesgo crediticio de la deuda del gobierno mexicano.

En una rueda de prensa organizada por el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) recordó que la calificación de Moody’s a la deuda soberana de México es de Baa1 con perspectiva estable, la más alta que tiene el país.

Moody’s no está esperando la aprobación de otras reformas como la energética o la hacendaria para tomar una decisión sobre la nota soberana de México, pero si se dan las agregará a su evaluación, y “de no darse, seguimos en Baa1, que de por sí es una calificación muy alta” .

Agregó primero hay que esperar a que las reformas planteadas se aprueben y luego ver su magnitud, profundidad y ejecución, y si eso conduciría a que haya un mucho mayor crecimiento económico para el país.

Al respecto, destacó que las tasas de crecimiento económico de México en los últimos tres años ya muestran un nivel consistentemente por arriba de 3.5 por ciento, y hay que analizar si el crecimiento potencial del país ha aumentado “después de una mediocridad pasmosa de niveles de 2.0 y 2.5 por ciento” , independientemente de que haya reformas.

Jones Tamayo se reservó opinar sobre la iniciativa de reforma energética que presentó el Ejecutivo Federal el lunes pasado, porque aún se trata de una propuesta que tiene que negociarse con los diferentes partidos políticos y aprobarse con eventuales cambios.

No obstante, dijo, cualquiera que sea el resultado, “seguramente será favorable para la empresa (Pemex) y probablemente por el lado de la energía eléctrica también sea favorable para mejorar los costos en el largo plazo para las empresas en México, de darse” .

Apuntó que Moody’s tiene que evaluar el efecto que puede tener esta reforma en el riesgo crediticio de la deuda del gobierno mexicano, y en caso de que se apruebe ver su nivel de profundidad, además de que tendrá que ir acompañada de la reformas fiscal, la cual coincidirá con la presentación del paquete económico para 2014.