Jesús Murillo Karam, procurador general de la República, dijo que el debate sobre la despenalización de la mariguana tiene que definirse en el plano internacional para no crear “santuarios” distintos.
“Una decisión de esta naturaleza está ligada necesariamente a un planteamiento de orden internacional para no crear santuarios distintos, tiene que ser muy cuidada , muy analizada y muy especialmente definida”, indicó.
Murillo Karam estuvo en Pachuca, donde tomó protesta a René de los Santos Torres como delegado de la PGR en Hidalgo.
Recordó que tras las reformas modificaron el combate de narcomenudeo, publicadas en el Diario Oficial de la Federación en agosto de 2009, se permite el consumo personal de dosis mínimas de droga y añadió que la resolución a la que deben llegar las naciones no debe estar lejos de lo que actualmente estable la Constitución mexicana.
“La ley es muy clara en cuanto a definir al consumidor como un sujeto con un problema de enfermedad, lo cual se pena con severidad es el tráfico, el abuso; entonces tenemos que puntualizar el debate para ser muy claros en el tema”, aseguró el procurador Murillo Karam.
Por otra parte, Roberto Campa Cifrián, subsecretario de Prevención y Participación Ciudadana de Gobernación, explicó que México debe revisar aquellos modelos donde la legalización de la mariguana constituyó un factor esencial para disminuir el consumo, la violencia y el crimen organizado e insistió –como Murillo Karam- en que este paso sea por consenso internacional.
México decidió desde hace unos años e camino de la despenalización a partir de dosis determinadas, el grupo que hace unos días manifestó su posición de intelectuales y de ex funcionarios, se pronunció a favor de incrementar esa dosis, manteniendo ese esquema de despenalización”, dijo el funcionario en un foro sobre el tema organizado por la UNAM.
“Lo que México ha planteado en los foros es que hay modelos que se han adoptado en distintos lugares y es tiempo de evaluar cuáles son los resultados para tener elementos y debatir un tema sumamente delicado.
“Hay que atender también los argumentos médicos en sociedades con consumo relativamente bajo, que es lo que está planteado legalizar, hay que evaluar los riesgos de la legalización”.
En México más de 54 por ciento de los delitos cometidos por jóvenes tiene que ver con drogas. Por ello, Campa Cifrián dijo que en este gobierno se privilegiará el tratamiento sobre la reclusión.
Señaló que los primodelincuentes que cometieron delitos no graves bajo el influjo de una droga merecen la oportunidad de ser tratados antes que apresados.
Recordó que una persona en reclusión puede costar al país entre 250 mil y 350 mil pesos anuales, mientras que una en tratamiento de adicciones puede costar entre 25 mil y 60 mil pesos.
En el mismo foro, Fernando Cano Valle, coordinador de la Comisión Nacional Contra las Adicciones, aseguró que México fracasó en el proyecto de disminuir el tabaquismo y el alcoholismo, sobre todo en niños y jóvenes.
Por ello, legalizar la mariguana resulta a todas luces “irracional”, ya que se carece de capacidad sanitaria para atender a los adictos, así como de recursos suficientes para otorgar a esa población una rehabilitación integral.
“No será suficiente ni el doble ni el triple (de recursos) para atender a las personas que tienen problemas de adicciones, incluida la mariguana”, dijo el comisionado y recordó que en el sexenio pasado se destinó anualmente mil 200 millones de pesos a los Centros Nueva Vida, ahora Centros de Atención Primaria contra las Adicciones.
Se cuenta en estos momentos con el mismo presupuesto para atender a millones de mexicanos con algún grado de adicción.
