Diez recomendaciones
Gabriel Gutiérrez
Correr es la forma de ejercicio más sencilla y gratificante que existe, pues sólo necesitas equiparte con la ropa y calzado adecuado, un espacio para moverte y muy buena actitud. Prepárate para dar lo mejor de ti mismo con los siguientes consejos:
—Elige un lugar agradable para correr, pues esto contribuirá a que te sientas motivado a continuar. El entrenamiento debe ser consistente para marcar una verdadera diferencia en tu estilo de vida.
—Toma en cuenta que los mejores horarios para correr son muy temprano en la mañana o después de las siete de la noche, pues el sol te afectará menos. Si tienes que correr a otra hora, no olvides el bloqueador solar y trata de mantenerte en la sombra durante tu recorrido.
—En época de calor, es más importante usar ropa fabricada con un tipo de tela que absorba el sudor de la piel conforme se va generando y que proporcione buena ventilación y manejo de la humedad para mantener el cuerpo fresco.
—Hidrátate antes de correr; el jugo de fruta es una buena opción, fresco y no frío. Recuerda que cuando sientes sed es porque ya estás deshidratado. La ingesta de líquidos debe aproximarse a la cantidad que pierdes mediante la transpiración durante el ejercicio.
—El ejercicio debe acompañarse de una buena alimentación. Cortes magros de carne de res, pescado, frutas, verduras y aceite de oliva forman parte de una dieta recomendable. De ser posible, consulta a un nutriólogo.
—El calentamiento es esencial para la prevención de lesiones y para comenzar de la mejor manera la actividad deportiva. Si llevas poco tiempo corriendo, es importante que el calentamiento sea mínimo de 15 minutos, seguido de un trote suave a fin de preparar al cuerpo para la actividad más intensa.
—El estiramiento al finalizar una carrera optimiza la recuperación de los músculos.
—Es primordial utilizar un calzado adecuado para maximizar los beneficios del ejercicio. Éste debe contar con un sistema de amortiguación o de control de la estabilidad o podrías sufrir una lesión.
—Una buena idea es combinar días de trabajo suave en gimnasio al plan de entrenamiento, pues así fortaleces los tendones y ligamentos además de los músculos. También es básico alternar días de descanso que permitan reponer los nutrientes.
—Conforme avances en tu entrenamiento, aprende a reconocer las reacciones de tu cuerpo y siempre hazle caso. Si sientes algún malestar, es mejor bajar el ritmo o detenerte.
