El conservador Mariano Rajoy, jefe del gobierno español, aseguró que no dimitirá ni convocará elecciones por el escándalo de presunta corrupción en su partido, que achacó exclusivamente al ex tesorero Luis Bárcenas quien, dijo, le “engañó”.
“Ni voy a dimitir ni voy a convocar elecciones legislativas, que quede muy claro”, afirmó Rajoy al cabo de cinco horas de un debate parlamentario durante el cual numerosos grupos de la oposición exigieron su renuncia.
Bárcenas, gerente y tesorero del Partido Popular (PP) entre 1990 y 2009, se halla en prisión provisional desde finales de junio por presunto fraude fiscal y blanqueo después de que se le descubrieran 47 millones de euros en Suiza.
En declaraciones ante la justicia y la prensa, este controvertido personaje aseguró haber llevado durante años una contabilidad oculta en el PP, con donaciones anónimas de empresarios que habría utilizado para pagar sobresueldos no declarados a numerosos dirigentes, entre ellos Rajoy.
Preocupado por el impacto que un temor de inestabilidad política podría tener en los mercados cuando España lucha por salir de la crisis, se esforzó por limitar toda responsabilidad a Bárcenas.
Bajo creciente presión desde que en enero su nombre se vio envuelto en este escándalo, Rajoy aceptó finalmente romper su silencio sobre Bárcenas después de que éste lo implicara directamente en el caso en declaraciones desde la cárcel al diario conservador El Mundo.
Rajoy advierte sobre impacto de la agitación política en los mercados
Poco después, la publicación por El Mundo de una serie de SMS en los que Rajoy expresaba su apoyo al extesorero hasta hace pocos meses llevaron al Partido Socialista a pedir su dimisión. Una exigencia a la que este jueves se sumó buena parte de la oposición.
“Usted está haciendo daño a España. Por eso hoy le pido a usted que se marche. Le pido un acto de solidaridad para un país que no puede sufrir por tener al frente un presidente como usted”, lanzó el líder socialista Alfredo Pérez Rubalcaba.
“Usted hoy no es creíble, no es garantía de estabilidad […] Asuma usted su responsabilidad, hágale un favor a España, dimita y convoque elecciones generales”, reclamó por su parte el ecolo-comunista Cayo Lara.
Rajoy, que llegó a poder a finales de 2011 en un contexto de grave crisis económica, esgrimió la incipiente y tímida mejora de la economía nacional para seguir en el cargo.
