POLITIKÈ

Escenarios difíciles

Christián Gutiérrez

El día del primer informe de gobierno del presidente de México, Enrique Peña Nieto, se acerca y las cosas se ven muy complicadas para el titular del Poder Ejecutivo; el rito del informe y el simbolismo de ejercer el poder de la Presidencia de la República se podrían dañar, quizá de manera irreversible.

Detecto “dos fierros en la lumbre”: la reforma energética y la reforma secundaria en educación, particularmente la Ley General del Servicio Profesional Docente, que tiene como objetivo “dar tres oportunidades a los maestros para ser evaluados y, en caso de no aprobar los niveles de eficiencia, dar por terminado su nombramiento para ser reubicados en otras áreas o en programas de retiro”. Desde luego que este tema es el más polémico, porque en México no estamos acostumbrados a vivir una cultura de evaluación, que permita premiar o castigar. La práctica común es que el maestro evalúa al alumno, pero no es normal que exista alguien o algo que evalúe al maestro.

¿Será importante que el presidente rinda su informe sin tantos desmanes en las calles de la ciudad de México?

Algunos escenarios: en el de los maestros democráticos, el objetivo sería vencer a la Presidencia, llevando al extremo violento las manifestaciones en la calle. Ellos buscarán amenazar el informe para que ceda en su intento de sacar adelante la ley señalada. Si lo consiguen, habrán ganado y las cosas seguirán como hasta ahora, pero si no logran su objetivo, el presidente llevará a cabo el rito que lo impregna de poder.

En el escenario de la Presidencia de la República, el objetivo podría ser que Enrique Peña Nieto emita su mensaje político sin mayores convulsiones, sobre todo, sin que éstas trasciendan a través de los medios de comunicación. La gran pregunta es ¿cómo lograr esto?, ¿cómo hacer que las cosas cambien y en qué momento? Algunas hipótesis:

A) Los líderes magisteriales que organizan las manifestaciones podrían ser cooptados con prebendas, que pueden ir desde dinero, empleos para amigos, novios, novias, compadres, etc.; posiciones de poder para compañeros del magisterio, como por ejemplo, direcciones en escuelas, supervisiones escolares, jefaturas de sector o cargos directivos en la estructura de la SEP; alguna subsecretaría en la propia dependencia federal; la renuncia forzada del secretario de Educación, o una Ley General del Servicio Profesional Docente descafeinada.

B) El Poder Ejecutivo federal avanzaría y saldría adelante, solo.

C) El Poder Ejecutivo federal avanzaría con el apoyo de los participantes en el Pacto por México y de diputados federales y senadores de todas las fuerzas políticas.

En cualquiera de estos escenarios, se debe incluir el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, ya que es anfitrión territorial. Difíciles escenarios desde luego. Para mí, el profesor de vocación debe estar en un aula y ser promocionado; y el no profesor debe salir de la nómina del sistema educativo.

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