Informó el Ministerio de Sanidad, hoy que al menos 525 personas murieron y 3 mil 717 resultaron heridas en los disturbios del miércoles en Egipto, desencadenados tras la operación policial lanzada para desmantelar las acampadas de los islamistas.

El portavoz de dicho departamento Mohamed Fathalá apuntó a la televisión egipcia que el mayor número de fallecidos en el Cairo se registró en la acampada de los seguidores del depuesto presidente egipcio Mohamed Mursi en la plaza de Rabea al Adauiya, donde 202 personas murieron.

Fathalá no dio cifras de víctimas en otros lugares, aunque destacó que el número de muertos en el resto de provincias se mantiene casi igual, y que el aumento se debe a que se han contado más fallecidos en el Cairo.

Las autoridades detectaron ayer el estado de emergencia durante un mes y el toque de queda por la noche tras la violencia que se extendió por todo el país.

Después del inicio de la operación contra las acampadas, los Hermanos Musulmanes hicieron llamamientos a sus partidarios para que salieran a las calles de Egipto, lo que degeneró en choques con las fuerzas del orden y opositores al depuesto mandatario.

ONU pide a gobiernos  y musulmanes salvar a Egipto

Por otra parte La alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay, pidió hoy a todas las partes en Egipto que den un paso atrás para salvar a ese país del desastre tras un día de sangrienta violencia que ha dejado cientos de muertos y heridos.

“Deploro la pérdida de vidas y pido a todos en Egipto que busquen una solución fuera de la violencia. Urjo a la autoridades egipcias y a las fuerzas de seguridad que actúen con la máxima moderación”, dijo Pillay en una declaración difundida en Ginebra, donde su organismo tiene su sede.

La alta comisionada indicó que existen informaciones sobre un escalada de la violencia a medida que las fuerzas de seguridad fueron avanzando ayer para arrasar los asentamientos que habían levantado miembros de los Hermanos Musulmanes en El Cairo.