Comerciantes y prestadores de servicios turísticos adheridos a la coalición de turisteros de la zona dorada de Acapulco, navegaron por la bahía de Santa Lucía del puerto, para exigir a la Secretaría de Turismo y al gobierno federal, la entrega directa de los recursos prometidos para los verdaderos afectados por las lluvias y a que ese sector no lo excluyan de los apoyos.
Los más de 700 comerciantes del ramo turísticos de diferentes mercados, negocios empresas, parianes y restaurantes de playa, se concentran en la playa Icacos y se embarcaron para hacer un recorrido por la bahía a fin de llamar la atención de los tres niveles de gobierno, para que no los dejen fuera de la ayuda en la presente contingencia.
En una embarcación de paseo, lanchas rápidas y motos acuáticas, los prestadores de servicios de playa recorrieron parte de la bahía de Acapulco y desembarcaron en el asta de bandera donde se concentraron y lanzaron un llamado al presidente de la república Enrique Peña Nieto, para que los incluya en los apoyos emergentes y que sus trabajadores se vean beneficiados con empleo temporal.
“Queremos que nos den apoyo porque somos trabajadores que resultamos afectados de manera indirecta, nosotros somos los que atendemos al turismo, y a ellos queremos decirles que Acapulco está de pie y estamos listos para que vengan y disfruten de nuestras playas y servicios, pero también que no se olviden las autoridades que requerimos de apoyos”, anunció doña Paula líder de comerciantes.
Señaló que estarán realizando manifestaciones pacíficas hasta los tres órdenes de gobierno volteen a ver sus organizaciones y criticó el anuncio de la titular de Turismo, Claudia Ruíz Massieu, de que se van aplicar 40 millones de pesos para la campaña “Acapulco está de pie” y que de esos no hay nada destinado para los comerciantes.
Dicha embarcación que zarpó de playa Icacos, llevaba consigo una enorme manta que la leyenda, “Quieres ayudarnos?, visita Acapulco y repartieron playeras a la ciudadanía con la misma leyenda, además de que con megáfonos, gritaban solicitudes al gobierno, para la urgente ayuda, ante la mirada curiosa de turistas y transeúntes.
