Con la colaboración académica entre México y Austria para investigar y proteger El Penacho del México Antiguo, que por décadas es llamado Penacho de Moctezuma, la Dra. María Olvido Moreno Guzmán, experta en arte plumaria de México, ofrecerá la conferencia titulada “El Penacho de Moctezuma. Restauraciones de los siglos XIX y XXI” en el Antiguo Colegio de San Ildefonso.
Por primera vez en nuestro país, la especialista compartirá con el público su experiencia en los procesos de estudio y restauración de esta pieza. Se trata de una interesante investigación que se realizó en el Museo de Etnología de Viena, bajo el marco de un convenio de colaboración académica binacional México-Austria, que aporta conocimientos invaluables ya que cada dato obtenido es información inédita que, unida a documentos de los siglos XIX y XX, y a fuentes primarias, permite elaborar un marco de comprensión del universo ritual, artístico y tecnológico del mundo mesoamericano.
La conferencia con entrada gratuita, se realizará el sábado 7 de septiembre a las 12:00 del día y, debido al interés del público, la Dra. Moreno aceptó repetirla a las 17:00 horas.
Como datos relevantes de la historia de esta pieza se puede señalar que, en un primer momento, fue registrada como un “sombrero morisco” en el inventario de 1596 de la famosa colección de Ambras, una de las mayores cámaras de arte y maravillas de su tiempo, propiedad del archiduque Fernando II de Austria, gobernador de Tirol y Austria Anterior.
En la segunda mitad del siglo XIX este maravilloso ejemplar de arte prehispánico, dejó de formar parte del patrimonio de la Corte y se convirtió en propiedad estatal, bajo la custodia del Museo de Historia Natural, inventariado en ese momento como “estandarte suntuoso del México antiguo”. En 1878 el Penacho se trasladó al antiguo Gabinete de Historia Natural y a partir de entonces ha sido objeto de un especial reconocimiento para su cuidado y conservación. En 1888 el preciado objeto fue colocado en un marco de cristal que se colgó en una de las paredes del Museo de Historia Natural y se dio a conocer al público en el contexto de la inauguración del museo el 10 de agosto de 1889.
Al término de la monarquía, las colecciones etnográficas se trasladaron al Museo de Etnología. Pero no fue sino hasta 1935 que el Penacho quedó integrado a la nueva exposición permanente de las colecciones dedicadas a América del Norte y Central. Durante la Segunda Guerra Mundial, el Penacho se resguardó en el Banco Nacional Austriaco. En 1961 el Museo de Etnología exhibió la pieza en una vitrina de seguridad; durante la década de los sesentas se realizaron algunos estudios de la obra plumaria que aportaron datos adicionales que contribuyeron a conocer mejor su estructura física por la cara posterior.
