Conner Stroud, de 12 años, ganó su primer trofeo de tenis con 8 años, sin tener piernas ni tobillos ni cadera, una malformación que, sin embargo se ha encargado de minimizar a base de raquetazos y grandes puntos. Sus padres fueron los primeros en ayudarle a no ser diferente y jugó desde siempre con sus dos hermanos.

Los tubos que le hacen moverse le llevaron a la pista de tenis y el se encargó de demostrar que el talento no entiende de discapacidades, pues sus rivales no tenían piernas. Con ocho años ganó su primer torneo en dobles y después llegaron los individuales, cuyos trofeos lucen en su habitación.

Ahora con 12 reconoce que le cuesta más ganar, pero aspira a convertirse en un campeón del US Open de tenis adaptado, Y allí, en el torneo que desea ganar, conoció a Rafael Nadal, con quien compartió consejos, fotos, autógrafos y una amena charla junto a la pista Artur Ashe.

“Lo más importante es que él es feliz y practica deportes. Eso es genial tanto para él como para su familia es un gran ejemplo de cómo puedes ser feliz incluso si la vida no te lo da todo.

Es un gran ejemplo para mí y debería serlo para mucha gente”, expresó el tenista balear después de su encuentro. Y Conner, a su vez, le dio algún consejo: “La clave es tener una actitud positiva, divertirte y no preocuparte por si fallas un golpe. Me encanta el tenis porque todo lo tienes que hacer tu. Tu juegas y compites y tienes que ser competitivo para superar a los rivales y pasártelo bien”.

Conner está recibiendo clases de tenis en silla de ruedas única forma de que los jugadores con discapacidad puedan competir en torneos oficiales, y ya se ha apuntado a un campeonato. Espera llegar al US Open en silla de ruedas. Su made no tiene ninguna duda de que lo conseguirá: “Con la voluntad que tiene no me soprprendería en absoluto”.

Abc.es/Laura Elliot/redacción/bbb