El 12 de diciembre de 2012 la Asamblea General de las Naciones Unidas en la Resolución 67/105 decidió proclamar el 5 de septiembre Día Internacional de la Beneficencia.

La beneficencia puede contribuir a la promoción del diálogo, la solidaridad y la comprensión mutua entre las personas.

La beneficencia puede aliviar los peores efectos de las crisis humanitarias, complementar los servicios públicos de atención de la salud, la educación, la vivienda y la protección de la infancia.

En reconocimiento del papel de la beneficencia a fin de mitigar las crisis humanitarias y el sufrimiento humano, dentro de los países y entre estos, así como los esfuerzos de las organizaciones de beneficencia y de particulares, incluida la labor de la Madre Teresa, la Asamblea General de las Naciones Unidas, en su resolución A/RES/67/105, decide designar el 5 de septiembre, aniversario de la muerte de la Madre Teresa de Calcuta, Día Internacional de la Beneficencia.

En este Día Internacional, las Naciones Unidas, invita a todos los Estados miembros, las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas y las demás organizaciones internacionales y regionales, así como a la sociedad civil, incluidas las organizaciones no gubernamentales y los particulares, a celebrar de manera adecuada el Día Internacional de la Beneficencia, alentando ésta mediante actividades educativas y de concienciación.