PALABRAS MAYORES

Los impuestos no son opcionales ni voluntarios

Carlos E. Urdiales Villaseñor

 

 

La prospectiva es frecuente en los análisis políticos lo mismo que la construcción de escenarios optimistas, neutros y negativos sobre los asuntos públicos de interés general. Cuando se opina sobre lo que el presidente y su equipo de trabajo hacen en las muy diversas áreas de competencia, suele especularse sobre sus segundas, terceras e incluso más intenciones ocultas.

A la luz de los hechos, habríamos de aceptar la simpleza en la operación política del mexiquense, ir de frente. Es recurrente en la articulación del mensaje de gobierno, el tema de las reformas, de transformar en lugar de administrar inercias, un discurso que suena conocido y que entusiasma poco por la costumbre de las promesas pocas veces cumplidas. Pero vayamos por partes.

Compromisos del Pacto por México y la propia supervivencia del mecanismo de concertación política marchan a pesar de los entripados legislativos, que si el Pacto morirá en aras de las secundarias educativas o la imaginaria iva-céntrica reforma hacendaria son especulaciones que ya fueron. Se promulgó íntegramente la reforma en materia educativa, Elba está en la cárcel, los inconformes de la CNTE ejercen a diario su constitucional derecho de joder la vida de otros, y a pesar de ellos y con ellos, la reforma ya fue, aunque falte lo mejor que será su implementación.

Que si se cedía frente a las marchas y bloqueos en la educativa, el futuro de la energética y ahora también la fiscal sería la anécdota de lo que deseable pero imposible. Y si bien la energética enfrenta ya las anticipadísimas oposiciones de Andrés Manuel López Obrador y seguidores, la marcha con el PRD y otros sectores avanza.

En cuanto a la hacendaria, da igual que los de izquierda se abroguen haber detenido la recaudación en medicinas y alimentos o los de la derecha pidan cargar más al lado del corazón y menos al del capital, la reforma presentada ya salvó de inicio ese escollo que hubiese representado la recaudación en el consumo. Y le faltan los refresqueros, y las escuelas particulares, y los bancos con las hipotecas, y lo que cada sector de la sociedad vaya encontrando de feo y amargo en una reforma legal sobre los impuestos, que como su sabio nombre lo indica, no son opcionales ni voluntarios.

Para los ejercicios de prospectiva y construcción de escenarios, sería bueno ir contemplando esta otra variable, la de engañar y entretener con la verdad, muy al estilo de los clásicos priistas. O como la selección mexicana en la era actual, parecía que iba mal y así ocurre. A lo mejor la especulación sobre maniobras políticas de múltiples bandas y efectos se va simplificando y reduciendo a hacer lo que se compromete. No más, no menos.

@CarlosUrdiales