Estados Unidos espió de forma intensiva al Presidente Enrique Peña Nieto cuando era candidato.

La Agencia Nacional de Seguridad (NSA) fue la encargada de hacerlo, según documentos de la agencia obtenidos por el ex agente de inteligencia Edward Snowden y filtrados al periodista Glen Greenwald, del diario británico The Guardian.

Para espiar a Peña Nieto, el servicio de seguridad internacional de la NSA para América Latina, utilizó varios programas de software capaces de grabar llamadas telefónicas, mensajes de texto enviados desde celulares, e-mails y páginas de internet visitadas desde computadoras específicas.