PLUMAS DE LA SALUD
Dr. Heberto Arboleya Casanova
El contexto mundial y regional se encuentra caracterizado actualmente por economías recesivas donde se aplican políticas de ajuste presupuestario y reducción de déficit fiscal cada vez más rigurosas, los recursos fiscales y financieros con los que cuenta el sector público resultan insuficientes para hacer frente a los requerimientos de inversión para desarrollar infraestructura básica.
Es innegable que la adecuada dotación de infraestructura básica tiene un efecto positivo en el desarrollo de un país, estado o región impactando su productividad, crecimiento económico, competitividad y de manera muy significativa en el bienestar social y calidad de vida de sus habitantes.
Considero entonces que uno de los retos públicos más importantes que se tienen consiste precisamente en crear capacidad para desarrollar más y mejor infraestructura básica en las diferentes áreas que demanda la sociedad, particularmente en materia de salud, vivienda, agua, energía, comunicaciones, transporte, seguridad pública y educación.
En este contexto surgen las Asociaciones Público Privadas (APP), las cuales refieren un esfuerzo del gobierno, para mejorar y superar la calidad de la infraestructura social ya instalada o bien creación o ampliación de la misma, lo que permite agregar mayor valor al dinero que aporta cada contribuyente.
Así pues se define a las Asociaciones Público Privadas como modalidades o esquemas de inversión a largo plazo que incorporan técnicas, distribución de riesgos, objetivos y recursos entre particulares y el gobierno. Su propósito es crear o desarrollar infraestructura productiva de largo plazo.
Respecto de la contratación tradicional, México ha sido de los países pioneros en América Latina en adaptar a su propio contexto y marco jurídico mediante la modalidad de Proyecto de Prestación de Servicios (PPS), la realización de infraestructura social en materia de salud, a través de la construcción, equipamiento y prestación de servicios de tres hospitales federales: Hospital Regional de Alta Especialidad del Bajío (León, Guanajuato), Hospital Regional de Alta Especialidad de Ciudad Victoria, y Hospital Regional de Alta Especialidad de Ixtapaluca, siendo este último el más grande en el país.
Hablando del Hospital Regional de Alta Especialidad de Ixtapaluca, vale la pena mencionar que éste se ubica al oriente del Estado de México, en el municipio de Ixtapaluca, construido en una superficie de 100,267. 21 m2, y más de 37,000 m2 de construcción. Conceptualizado para brindar servicios de atención a la persona, dirigidos a la reparación de daños a la salud de baja frecuencia y alta complejidad diagnóstico-terapéutica, que involucran el empleo de una combinación de procedimientos clínicos o quirúrgicos de alto costo y elevada calidad, realizados por equipos de profesionales de la medicina y otras disciplinas de la salud, cuyos niveles de formación y experiencia son de excelencia, y mediante el empleo de tecnología de vanguardia.
Su capacidad instalada corresponde a 246 camas censables y 108 no censables, 36 consultorios de especialidades, 14 quirófanos, radiología e imágen con tomógrafo multicorte, mastógrafo digital, resonancia magnética, acelerador lineal, medicina nuclear, hemodinamia y labotario de análisis clínicos, para brindar apoyo al diagnóstico y tratamiento a más de 60 especialidades médico quirúrgicas.
Su esquema de inversión público privado permite que el Inversionista Proveedor, “Entidad Privada”, brinde 21 servicios complementarios que van desde mantenimiento de instalaciones, de equipo biomédico, servicios de informática, ropería, seguridad, limpieza, alimentación, entre otros, durante 25 años del término del contrato.
Alguna vez imaginamos tener en una zona con condiciones de desarrollo social tan contrastantes un hospital que permitiera una cobertura de alcance multiestatal, hoy es una realidad al alcance de quien requiera nuestros servicios, no es necesario ir a la ciudad de México, tenemos los recursos humanos de calidad y con calidez, al alcance de todos y la infraestructura de servicios que responda a las necesidades de la población a la que servimos, en el estado de México y municipios circunvecinos de otros estados.
Sin duda la colaboración público privado permite compartir riesgos entre sectores sociales, hacer más eficiente la operación y aprovechar la experiencia operativa del sector privado, al crear infraestructura competitiva para proporcionar mejores servicios a la población, un gran reto sin duda para analizar una opción real y novedosa de compartir riesgos de inversión, entre sectores público privados, que sin duda redunden en una mayor posibilidad de seguir impulsando nuestra tarea principal, una mejor y mayor cobertura de calidad y eficiencia de servicios de salud pública.
*Datos INEGI 2010
El autor es director general del Hospital
Regional de Alta Especialidad de Ixtapaluca.
