PALABRAS MAYORES

Asegura que dará la cara siempre, tope donde tope

Carlos E. Urdiales Villaseñor

Al país lo azota la lluvia, a la ciudad de México los maestros de la CNTE y el fuego amigo. Con ceremonia oficial, fiesta popular y desfile militar por la Independencia nacional, los oficios políticos permitieron recuperar el corazón histórico de la capital aunque sea de manera temporal.

En medio de la lluvia inclemente y todo lo demás, Miguel Ángel Mancera rindió su primer informe de gobierno. Contextos que llaman la atención y generan tensiones al escuchar las explicaciones que el jefe de Gobierno da por su actitud de tolerancia a marchas, plantones y bloqueos a la ciudad y a quienes la gozamos o sufrimos. Mancera dijo:

“El desarrollo cotidiano de nuestras actividades convive con la expresión de diversas organizaciones de distintos puntos del país que se manifiestan en esta capital. En este periodo se han presentado en la ciudad más de 2 mil 370 manifestaciones; de éstas, mil 611 que equivalen al 68%, son por problemáticas ajenas a la ciudad. No promoveremos escenarios violentos ni caeremos en provocaciones que nos orillen a tomar decisiones equivocadas.”

Y valorar lo acertado o no, requiere tiempo y distancia. En la proximidad uno escucha voces que reclaman mano firme, y otras que aplauden luchas y oposiciones por sistema. Al jefe de Gobierno le ha tocado enfrentar los costos por lo ocurrido el 1 de diciembre del año pasado, y aquello dejó una marca que obliga a pensarse todo varias veces. Mancera insistió en que no rehuiría sus responsabilidades ni consecuencias. “A quien ataque la ciudad, encontrará la respuesta de la ley, y evocando a Juárez: Nada por la fuerza, todo por la razón y el derecho.”

Los maestros de la CNTE amenazan con retomar lo que no es sólo suyo, la zona se mantiene custodiada y Mancera llama a transparentar (para comprometer) los siguientes diálogos entre Gobernación y los in-docentes. Y a los gobernados les asegura que dará la cara siempre, tope donde tope.

Finalmente el jefe de Gobierno avisó desde la sede legislativa que pedirá al Ejecutivo federal algo más que solidaridad y reconocimiento político por lo bajo y alto, les pide recursos para crear un fondo que permita apoyar a las personas que ven afectada su actividad económica preponderante. La fila de solicitudes podría ir más allá de los comerciantes del Centro, sin embargo lo relevante es generar un mecanismo compartido de costos y apoyos.

Ganar espacios para operar le demanda tiempo, y nueve meses transcurridos comienzan a perfilar una tendencia, la de lograr ser Mancera, no Ebrard, no Andrés Manuel López Obrador ni nadie más.

La reforma política de la capital es una de sus cartas fuertes, pero no la única. Otras son su comunicación institucional, su capacidad de articular un discurso que vaya acompañado de acciones que pongan siempre por delante a la mayoría. Ésa que lo eligió y que espera de él justamente esa diferencia del populismo y egocentrismo que lo antecedieron.

 

@CarlosUrdiales