El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) indicó que ante la volatilidad internacional de los mercados globales y las contingencias políticas y económicas en México, nuestro país necesita responder con mayor vigor la agenda de competitividad y crecimiento.

“Es importante concretar un plan emergente de reactivación sólido a nivel nacional, para ello las reformas estructurales son fundamentales”, abundó Gerardo Gutiérrez Candiani, presidente del CCE.

Reiteró que la reforma energética deberá superar el mito de un nacionalismo ligado a un monopolio petrolero, estancado por restricciones que lo asfixian y que pueden dejarnos fuera como país, de una oportunidad única de reindustrialización en nuestra región.

El líder de la máxima cúpula empresarial explicó que con la reforma energética se puede detonar una derrama de más de 300 mil millones de dólares, en nuevas inversiones en el sexenio y cientos de miles de empleos.

Hizo un llamado para que los tres niveles de gobierno hagan un esfuerzo del mismo tamaño del que se pide a los causantes cautivos, en eficiencia, transparencia y rendición de cuentas del gasto público.

En contexto, dijo, que el proyecto presentado por el Gobierno de la República tiene puntos positivos, y varios que deben corregirse o son perfectibles. “En ese proceso estamos, con diálogo y apertura”.

En su mensaje semanal, el CCE abundó que hay espacios, para que por la vía democrática y con el reconocimiento de que la reforma no debe ser solamente recaudatoria sino promotora del crecimiento, México tenga un Paquete Económico a la altura de sus circunstancias del 2014.

En este camino, es fundamental ganar el combate contra la delincuencia y la inseguridad, renovar la política, la economía y la vida social en México, “es tiempo de romper con la cultura de la corrupción y la impunidad, combatiéndolas a fondo, como máxima prioridad nacional”.