Barack Obama, presidente estadounidense, dijo este lunes que no se resignará a una parálisis de los servicios públicos, pero advirtió que no negociará con el Congreso bajo amenaza .
A menos de 12 horas de que venza el plazo para que el Legislativo apruebe el presupuesto 2013-2014, el mandatario reiteró que no está dispuesto a negociar bajo la amenaza de que miles de empleados públicos se queden sin trabajo o el país caiga en default.
