Adelantó el presidente Enrique Peña Nieto que los recursos que se tienen destinados a la atención de las emergencias como el Fonden, que cuenta con 12 mil millones de pesos, en los estados afectados por Ingrid y Manuel no serán suficientes y llamó a hacer un recuento de los daños para modificar el presupuesto 2014 y adecuarlo a las necesidades del país.

Llamó a los estados y a los gobernadores a organizarse y tener un registro de las familias y las infraestructuras dañadas con el fin de atenderlos de manera más organizada y pronta.

En una reunión de evaluación, se informó sobre el saldo de personas muertas a consecuencia de las lluvias provocadas por fenómenos meteorológicos, que han ascendido a 110 en toda la República, además de que las precipitaciones continuarán en la zona centro, particularmente en Michoacán y Veracruz.

En ese sentido hizo una convocatoria a revisar los estragos de las lluvias para dar paso a la reconstrucción.

Más tarde en una evaluación llamó a la organización social y de los gobernadores para agilizar la contabilización de los daños y a que no esperen a que termine la temporada de lluvias.

También instruyó a la Secretaría de Gobernación para que coordine esfuerzos con Hacienda, la Semarnat y la Sagarpa y se conforme el comité de evaluación de daños.

Durante una visita por Sinaloa, Peña también reconoció la labor de los elementos de seguridad y fuerzas armadas y lamentó la muerte de los tripulantes del helicóptero de la Policía Federal que se desplomó en Guerrero.

En su primera visita por los albergues en Navolato, lamentó los estragos que sufrió el estado en nueve municipios y reconoció y agradeció la ayuda social que hay para cada una de las entidades afectadas en una temporada de lluvias que se encuentra a pocos milímetros de romper récord de mayor acumulación de agua desde 1955.

También pidió paciencia y cooperación para esperar la ayuda en las zonas donde se requiere, debido a que aún se encuentra en tránsito.

Decenas de animales muertos continúan flotando en la zona inundada de Tixtla, Guerrero. Los vecinos afectados, por Manuel, también han encontrado cadáveres humanos, el martes rescataron el cuerpo de un joven bajo el agua.

La laguna de Tixtla se desbordó hace diez días y 35 por ciento de las casas de la ciudad continúan inundadas. El nivel del agua no baja y los últimos reportes de las autoridades municipales señalan que hay más de 6 mil damnificados.

Gustavo Alcaraz, presidente municipal de Tixtla, dijo quediariamente la calidad del agua estancada empeora y el olor es cada vez más fétido. Por si fuera poco, las aguas negras se vierten aquí y el panteón municipal también quedó inundado. Tixtla se convirtió en un foco rojo de infecciones.

El problema es tan grave que el gobierno municipal decretó una alerta sanitaria. Desde el jueves emprendió un cerco e instalaron módulos de atención médica.

En tanto, la Secretaría de Salud federal informó que hasta el momento no se han registrado brotes epidémicos en los estados afectados, donde se han desplegado 5 mil 722 unidades médicas para atender la emergencia.