El obispo de México, Fray Juan de Zumárraga, logra la autorización del virrey de México, Antonio de Mendoza, para instalar la primera imprenta de América.
La Casa de Juan Cronemberg comienza a funcionar en un edificio contiguo a la Catedral de la ciudad de México, en la esquina de las calles Primo de Verdad y De la Moneda.
Los primeros tipógrafos fueron Esteban Martín y Juan Paoli.
Según History, el emprendimiento llevaba el nombre de su propietario y su primera impresión fue la obra:”Breve y mas compendiosa doctrina christiana en lengua mexicana y castellana que contiene las cosas mas necesarias de nuestra sancta fe catholica para el aprovechamiento destos indios naturales y salvación de sus ánimas”.
