Ricardo Muñoz Munguía
Las publicaciones encargadas de poner a la luz la poesía han quedado casi extintas. Cierto es que en las universidades, sobre todo, es donde con mayor auge aparecen títulos de poemarios aunque, también debemos decirlo, es casi como si se tratara de un título inédito pues la distribución y difusión de sus libros quedan casi en el olvido. Por otro lado, algunos autores lo único que pretenden es engrosar la lista de sus libros para tener más credenciales.
La poesía en gran medida se ha vuelto un producto de poco acceso, mas a contracorriente se sostiene “sana”, como mucho se menciona. Y uno de sus principales dardos innegables que lastiman el género literario es que se ha desvalorado porque “no vende”. Sin embargo, contra todo ello, se sigue escribiendo poesía, y varios son los casos que entregan un libro o plaquette, como es este caso, que vale la pena reconocer, y exponer.
Por ello, es importante destacar el valor de la poesía, una tarea que se ha puesto la editorial Parentalia, la que ha escogido un nombre que hermana, que conjunta los parientes, cercanos o lejanos, de la poesía.
Un par de paquetes nos han llegado de estas publicaciones de Parentalia, de las que iremos dando cuenta de ellas en entregas posteriores. Tenemos a la mano las ediciones de Eloy Urroz, Fernando Fernández, Claudia Hernández de Valle-Arizpe, Mariana Bernárdez, Elva Macías y de Eduardo Casar pero el catálogo comprende también a Roberto López Moreno, Aurelio Asiain, Eduardo Langagne, Frida Varinia, María Baranda, Luis Tiscañero, Raymundo Ramos, Sandro Cohen, Enrique González Rojo Arthur, Pura López Colomé, Víctor Manuel Mendiola, Elsa Cross, Efraín Bartolomé, Ricardo Yáñez, Dolores Castro, Armando González Torres y Juan Domingo Argüelles. A lo pronto, se nos hace importante mencionar el conjunto de estas ediciones que sin duda representan una valiosa apuesta y, también, representan un buen atractivo para que el lector se acerque a este tipo de trabajos que no sólo se dejan ver con calidad tanto en su contenido como en su hechura sino, además, del esfuerzo a favor de la poesía, que es cultura, que es una de las mejores formas, efectivas, de combatir la guerra contra la violencia, la que avanza a grandes pasos.
Enhorabuena y ojalá se continúe en esta labor, de la que estaremos atentos a las publicaciones que vayan apareciendo.
