GARBANZOS DE A LIBRO
Alice Munro
Marco Aurelio Carballo
Habla Alice Munro, escritora canadiense de 82 años, Premio Nobel de Literatura 2013: “Era un castillo en el aire que podía suceder. Pero nunca pensé que fuera a ganar. Cuando empecé a escribir había una pequeña comunidad literaria en Canadá a la que se prestaba poca atención. Ahora los escritores canadienses son leídos y admirados en todo el mundo. Espero que este premio sirva para apoyarlos”.
La escritora se casó muy joven con un librero de la Columbia Británica cuyo apellido siguió usando después de su divorcio en 1976. Durante su estadía en la costa oeste, atendiendo la librería junto con su marido y sus tres hijas, Munro empezó a escribir cuentos y a enviarlos a la CBC, emisora de radio nacional, donde se leían y pagaban textos de escritores nacionales.
El talento de Munro fue reconocido desde el primer libro, ha informado el diario español El País. Con ese libro obtuvo el mayor galardón literario del país, el Premio del Gobernador General. Enseguida la prestigiosa e influyente revista norteamericana The New Yorker comenzó a publicarle con asombrosa regularidad.
Una experta la calificó de “nuestro Chejov”. La comparación es exacta, dicen los críticos. No sólo por la destreza con que Munro construye sus narraciones sino también porque raramente busca un terreno de exploración más allá de su rincón natal. Para Munro el mundo se resume a la región sudoeste de la provincia de Ontario. Tierra agrícola de sus ancestros, inmigrantes británicos europeos. De un protestantismo duro, condicionado por la versión eclesiástica local, donde indudables valores morales como la honestidad, la modestia y la perseverancia se mezclan con una suerte de desdén por el éxito público.
Los hombres, mujeres y niños, pero sobre todo mujeres del mundo literario de Alice Munro se afanan en los pequeños trajines de la vida cotidiana. Nacen, viven y mueren dentro de marcos previstos desde siempre.
Los garbanzos
“Sus cuentos, los de Alice Munro, son una mirada obvia sobre la vida, pero muy penetrante”: Mónica Lavín, escritora mexicana… “Tenemos que ser misioneros de la educación y exigir a los gobiernos y a las instituciones que dediquen parte importante de su esfuerzo a educar. La educación es la base de la democracia”: Fernando Savater.
