A 13 años de que Estados Unidos lanzara su “Operación Libertad Perdurable” e invadiera Afganistán como respuesta a los ataques terroristas de septiembre de 2001, han muerto en ese país 2 mil 143 soldados norteamericanos y permanecerán allí más de 54 mil militares, señaló hoy el Departamento de Defensa.
Según el Pentágono, en la guerra más larga de la historia estadounidense han muerto 2 mil 143 soldados y 19 mil 334 han resultado heridos.
Diversos cálculos señalan que el conflicto le ha costado al país unos 6 mil millones de dólares.
Dicha campaña comenzó con el envió de pequeños contingentes de fuerzas especiales que se aliaron con facciones anti talibán en el norte de Afganistán y pronto derrocaron su régimen que había amparado a Osama bin Laden y su red Al Qaeda.
La acción militar abierta comenzó el 7 de octubre de 2001 con ataques aéreos y de misiles y la llegada gradual de una fuerza de aproximadamente 20 mil soldados de Estados Unidos y sus aliados.
Barack Obama, presidente de Estados Unidos, que en 2009 ordenó una escalda con el envió de 30 mil soldados adicionales, ha prometido que hacia fines de 2014 ya no habrá tropas de combate en Afganistán.
Aunque el Pentágono ha indicado que reducirá sus fuerzas a unos 34 mil soldados hacia febrero, el contingente que ahora permanece a la espera de las órdenes de retirada es el mayor que haya habido en el país asiático en los siete primeros años de la guerra.
En los ochos primeros meses de este año habían muerto en Afganistán por lo menos 102 soldados, más que en cualquiera de los seis primeros años de conflicto.
Estados Unidos y sus aliados, que en algún momento de esta larga guerra en tierras lejanas tuvieron hasta 800 bases militares, operan ahora apenas un centenar y el impacto de la intervención internacional sigue en duda mientras los talibanes se preparan para un futuro sin extranjeros.
