descuidado británico que llamó a las autoridades para alertar sobre una falsa bomba y después admitir que lo había hecho porque olvidó apartar el lugar en el que iba a casarse, fue sentenciado a un año de prisión.

La pareja mantuvo su relación después del incidente

Neil McArdle llamó al salón de San Jorge en Liverpool desde una cabina telefónica el día de su boda, alegando que una bomba explotaría en el lugar en 45 minutos.

Su prometida, Amy Williams, ya se encontraba en el lugar en el que se suponía tendría lugar la ceremonia, cuando empezaron a desalojar el inmueble.

McArdle, de 36 años, fue arrestado el mismo día y admitió que hizo la llamada porque había olvidado llenar los papeles del lugar necesarios para la boda.

“Se disculpó varias veces, y nos dijo cuán apenado y avergonzado estaba de lo que hizo”, respondió el fiscal Derek Jones.

Un juez de la Corte de Liverpool sentenció a McArdle a 12 meses de cárcel.

No fuiste capaz de hablar con ella sobre lo que había pasado, trataste de resolverlo a tu manera creando una alerta falsa de bomba para que la boda no ocurriera”, dijo el juez a McArdle.

Los abogados del hombre aseguraron que Neil y su novia siguen juntos.