Este viernes, el músico británico Paul McCartney ofreció un concierto improvisado de 20 minutos en el céntrico Covent Garden de Londres ante cerca de 2 mil turistas y curiosos.
El ex Beatle, inmerso en la promoción de su último disco, “New”, anunció la actuación en su cuenta de Twitter hacia las 11.00 GMT y apenas una hora después apareció sobre un escenario portátil instalado en una de las plazas más visitadas de la capital británica.
“Vamos a tocar algunos temas de nuestro último álbum, así que quítense los auriculares”, anunció McCartney, de 71 años, a una hora del día en la que los trabajadores del centro de Londres acostumbran a hacer un descanso para comer.
Poco después de la inesperada actuación, el músico firmó ejemplares de “New” en la tienda HMV de Oxford Street, donde algunos de sus seguidores del músico esperaban desde ayer por la noche en paciente fila.
McCartney repitió en Londres la misma experiencia que ya había experimentado en Nueva York hace una semana, según el portal digital Notisistema, cuando ofreció en Times Square otro concierto sorpresa.
