“Se avanzará hacia la unificación monetaria, teniendo en cuenta la productividad del trabajo y la efectividad de los mecanismos distributivos y redistributivos”, y “se comenzará por un período de preparación de condiciones que permitirá la elaboración de las propuestas de normas jurídicas”, informó un comunicado del Consejo de Ministros.
“Por su complejidad, este proceso exigirá una rigurosa preparación y ejecución, tanto en el plano objetivo como subjetivo”, añade el texto, publicado por el diario oficial Granma y reproducido por las agencias de noticias ANSA, DPA y EFE.
Asimismo, los preparativos requerirán la adecuación de los sistemas informáticos y contables.
La nota aclara que “ninguna medida que se adopte en el terreno monetario será para perjudicar a las personas que lícitamente obtienen sus ingresos en CUC y CUP (pesos moneda nacional)”.
El cronograma comenzará con medidas adoptadas para personas jurídicas, aunque serán dirigidas también a “personas naturales”, agrega el comunicado.
El desdoblamiento monetario en Cuba data de agosto de 1993 y fue dispuesto para combatir la profunda crisis cambiaria causada por la desaparición de la Unión Soviética, que había sido el principal socio comercial de la isla.
Entonces, la isla atravesaba una situación extraordinaria de escasez, denominada “período especial” por el propio gobierno, y junto al desdoblamiento monetario se dispuso la apertura al turismo masivo.
En aquel momento, el gobierno aprobó la libre circulación del dólar estadounidense, aun cuando para entonces ya funcionaba un mercado paralelo de la divisa norteamericana.
En 2004, el dólar fue retirado de la circulación, aunque su tenencia no fue prohibida, y sustituido por el CUC.
Hoy, cada CUC equivale a 25 CUP y a un dólar estadounidense, y existen mercados por separado para cada una de las monedas.
El Estado cubano paga todos sus salarios en pesos cubanos -con remuneraciones mensuales que en promedio equivalen a 20 dólares-, aunque muchos ingresos se cancelan en CUC, como los de los trabajadores del turismo y del incipiente sector privado, o los de quienes reciben remesas del exterior.
Incluso, aunque el Estado subvenciona los servicios básicos, algunos productos importados o las tarifas de Internet en lugares públicos como hoteles o cibercafés, por ejemplo, se pagan en CUC.
Según el comunicado, “se continuará extendiendo la posibilidad que hoy existe de aceptar, en las tiendas que venden en CUC, pagos en CUP con tarjetas magnéticas denominadas en esta moneda”. Esa posibilidad funcionará en “algunos lugares seleccionados”.
La nota no aclaró cuál de las dos unidades monetarias será, según el portal digital Télam.com.ar, la que quedará luego del proceso de unificación.
Granma señaló que la unificación monetaria “no es una medida que resuelva por sí sola todos los problemas actuales de la economía, pero su aplicación es imprescindible a fin de garantizar el restablecimiento del valor del peso cubano”.
