GENÓMICA Y BIOECONOMÍA

Pruebas de ADN para producir más y mejores lácteos

Dr. Gerardo Jiménez Sánchez

México produce cerca de dos terceras partes de la leche que consumimos, el resto lo importa. Si bien la industria nacional ha registrado un incremento en los últimos años, México produce poco más de 11 millones de toneladas de leche anualmente de las cerca de 730 millones que se producen en el mundo.  La producción de leche contribuye en forma importante a mejorar la nutrición y la seguridad alimentaria, particularmente en los países en desarrollo. El mejoramiento del ganado y la tecnología lechera ofrecen una valiosa oportunidad para contribuir a reducir la pobreza y desnutrición en el mundo.

La mayor parte de los rasgos del ganado que participan en la producción de leche están determinados por varios genes en el ADN y por el medio ambiente. Holstein es la raza dominante en la industria lechera. La evaluación genética de los bovinos lecheros se basa principalmente en la información que proviene de las características físicas de su progenie, es decir, de la evaluación del desempeño de sus hijas. Estos datos de las crías son los que predicen los valores estimados de crianza de los toros reproductores. Sin embargo, una prueba de progenie implica varios años de trabajo, lo que resulta en largos períodos de tiempo, pues incluso requiere de los datos de una segunda generación de hijas productoras, requiriendo una gran inversión en tiempo y recursos financieros. Por ello, la industria a través de la innovación genómica ha desarrollado métodos que aceleran estos procesos para tomar decisiones reproductivas más eficientes.

El genoma del ganado lechero está formado por 2,650,000,000 de letras (A, G, T, y C) que forman su ADN. A lo largo de esa cadena se han identificado alrededor de 100,000 variaciones de una sola letra, es decir, que en una posición algunos animales pueden tener por ejemplo una T, mientras que otros tienen una C, y en otra posición de la cadena algunos tienen una G mientras que otros una A. En su conjunto, estas variaciones dan lugar a una gran cantidad de combinaciones. Algunas de estas miles de variaciones salpicadas a lo largo de la cadena están asociadas a rasgos de alto valor económico, tales como capacidad reproductiva, longevidad, producción de leche, calidad de la misma y salud bovina, entre otros. Dentro de este grupo de variaciones, cerca de 54,000 han sido seleccionadas para desarrollar los primeros chips que permiten leer esos miles de variaciones en una sola prueba, a cualquier edad, a partir de ADN de una muestra de sangre, semen, folículos de unos cuantos pelos de la cola o de un raspado nasal del animal. Esta información permite llevar a cabo evaluaciones genómicas de cada toro y cada vaca que participan en la industria lechera, logrando predecir el mérito genético para cada rasgo. Así, se obtiene el valor genómico directo que solo depende de la información del genoma del animal.

La genómica contribuye a mejorar los programas de reproducción de la industria lechera a fin de asegurar que los animales generados contengan la mayor cantidad posible de genes que contribuyan a producir más y mejor leche en el caso de las vacas, y mejores vacas en el caso de los toros. La aplicación de este nuevo conocimiento da lugar a una mayor precisión del valor de predicción genética para animales jóvenes, reducción en el intervalo entre generaciones debido al mayor uso de machos y hembras más jóvenes y genéticamente superiores, así como al incremento en la capacidad de selección dado que permite a los criadores utilizar pruebas genómicas para tamizar grandes grupos de animales e identificar a los ejemplares con mejores valores genómicos. Al aumentar la precisión y la eficacia de la selección y reducir el intervalo entre generaciones, la tasa de mejoramiento genético asociado a rasgos de alto valor económico puede alcanzar casi el doble.

La aplicación de las herramientas y el análisis genómicos para la producción de leche se utiliza en Holanda, Alemania, Australia, Canadá, USA, Escandinavia, Dinamarca, Finlandia, Suecia, Nueva Zelanda, Francia y España. En México, la Red de Genómica en Bovinos para el Crecimiento Económico ofrece amplia información sobre las innovaciones genómicas en la industria ganadera (http://www.gbcbiotech.com/bovinos/).

La selección genómica es una nueva herramienta para ayudar a la industria lechera a producir mejor ganado en un período de tiempo más corto. No se trata de un reemplazo para los procedimientos y programas actuales, sino de nuevas herramientas que los hacen más robustos, generando predicciones más confiables en animales más jóvenes, especialmente en los toros que se utilizan para la inseminación artificial.

www.genomicaybioeconomia.org

gerardo.jimenez@genomicaybioeconomia.org

Profesor de Genómica y Bioeconomía,

Presidente de Genómica y Bioeconomía A.C.

Escuela de Salud Pública de Harvard.

Presidente de Biotecnología de la OCDE.

Presidente Ejecutivo, Global

Biotech Consulting Group.